El banco privado suizo Lombard Odier considera que la reciente consolidación del precio del oro no altera su tendencia estructural alcista y mantiene una visión positiva sobre el metal precioso a medio plazo, fijando un objetivo de 5.400 dólares por onza en los próximos doce meses. Así lo recoge el último informe elaborado por el CIO Office de la entidad, titulado “Gold’s slowdown doesn’t make for a meltdown”.
La entidad sostiene que, pese a la elevada volatilidad registrada durante los últimos meses, continúan existiendo sólidos factores estructurales que apoyan al oro como activo estratégico tanto para inversores institucionales como privados.
El oro pierde impulso, pero mantiene sólidos fundamentos
Según explica Lombard Odier, el oro ha sido uno de los activos financieros más relevantes de los últimos doce meses. Tras una fuerte revalorización, especialmente durante la segunda mitad de 2025, el metal alcanzó máximos históricos de 5.595 dólares por onza en enero de 2026. Posteriormente, los precios corrigieron posiciones en un contexto marcado por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, el fortalecimiento temporal del dólar y el aumento de los rendimientos de la deuda pública estadounidense.
Sin embargo, el banco considera que esta moderación responde a factores coyunturales y no supone un cambio de tendencia estructural.
“La reciente consolidación del precio del oro no socava, en nuestra opinión, el argumento a medio plazo a favor de precios más altos”, señala la entidad en el informe.
Bancos centrales e inversores siguen respaldando el mercado
Uno de los principales argumentos que sostiene Lombard Odier es la fortaleza de la demanda tanto por parte de bancos centrales como de inversores privados.
El informe destaca que las compras de oro por parte de bancos centrales continúan en niveles elevados, especialmente en economías emergentes, en un contexto de creciente incertidumbre fiscal, tensiones geopolíticas y preocupación sobre la evolución de las divisas internacionales.
Durante el primer trimestre de 2026, la demanda total de oro alcanzó las 790 toneladas, de las cuales 244 toneladas correspondieron a compras netas de bancos centrales, un 3% más que el año anterior.
Además, Lombard Odier considera que todavía existe margen para nuevas compras por parte de países emergentes, cuyos bancos centrales mantienen proporcionalmente menos reservas de oro que las economías desarrolladas.
Un activo estratégico en un entorno de incertidumbre
Para inversores y empresarios, el informe subraya que el oro continúa desempeñando un papel relevante como herramienta de diversificación y cobertura frente a riesgos económicos y financieros. Lombard Odier considera que el actual contexto de inflación persistente, incertidumbre geopolítica, deterioro fiscal y pérdida de poder adquisitivo de algunas divisas sigue reforzando el atractivo del metal precioso.
La entidad recuerda además que, a diferencia de las monedas tradicionales, el oro mantiene una oferta limitada y no depende de decisiones de política monetaria ni puede verse afectado por sanciones financieras internacionales, factores que refuerzan su condición de activo refugio.
Los riesgos que vigila el mercado
Pese a mantener una visión positiva sobre el oro, Lombard Odier advierte de que un endurecimiento prolongado de las políticas monetarias o unos tipos de interés reales elevados durante más tiempo podrían limitar la evolución del metal precioso. La entidad también vigila la posible caída de flujos hacia ETF respaldados por oro, uno de los principales canales de inversión en este activo.
No obstante, el banco considera que la Reserva Federal mantendrá los tipos relativamente estables durante buena parte de 2026, reduciendo así parte de esa presión sobre el mercado del oro.
Lombard Odier mantiene su visión constructiva
En conjunto, el banco concluye que la demanda estructural de oro permanece intacta y que el contexto macroeconómico continúa favoreciendo a los activos reales.
Por ello, Lombard Odier mantiene una posición “sobreponderada” en oro dentro de sus carteras y reafirma su previsión de alcanzar los 5.400 dólares por onza en el horizonte de los próximos doce meses.