Los mercados financieros han recibido con optimismo las informaciones sobre un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán, una iniciativa que podría reducir las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y aliviar la presión sobre los mercados energéticos internacionales. Sin embargo, los expertos advierten de que aún es pronto para dar por superados los riesgos asociados al conflicto.
Según Anthony Willis, Senior Economist de Columbia Threadneedle Investments, el entendimiento anunciado entre ambos países se encuentra todavía en fase de memorándum de entendimiento y no constituye un acuerdo integral, por lo que continúan abiertas cuestiones clave como el programa nuclear iraní, sus capacidades militares y su influencia regional.
La relevancia inmediata del acuerdo tiene menos que ver con la desaparición del riesgo geopolítico y más con su capacidad para reducir las interrupciones económicas derivadas del conflicto, especialmente en los flujos energéticos en Oriente Medio a través del Estrecho de Ormuz, según Willis.
El Estrecho de Ormuz, clave para los mercados
El Estrecho de Ormuz concentra una parte significativa del comercio mundial de petróleo y gas, por lo que cualquier alteración en su funcionamiento tiene un impacto directo sobre los precios de la energía y las expectativas de inflación.
Durante los últimos meses, las restricciones al tráfico marítimo en la zona han contribuido a elevar la volatilidad de los mercados energéticos y a reforzar las expectativas de que los bancos centrales mantendrían políticas monetarias restrictivas durante más tiempo.
No obstante, Willis señala que una eventual normalización de los flujos energéticos podría cambiar este escenario. Una caída sostenida de los precios del petróleo y el gas reduciría las presiones inflacionarias y disminuiría la probabilidad de nuevas subidas de tipos de interés.
Un alivio para los activos de riesgo
La reacción inicial de los mercados ha sido positiva. La posibilidad de una menor presión sobre los costes energéticos y de una política monetaria menos agresiva ha favorecido el comportamiento de la renta variable y del crédito corporativo.
Sin embargo, desde Columbia Threadneedle recuerdan que todavía existen importantes incertidumbres en Oriente Medio. La reapertura operativa del Estrecho de Ormuz requerirá tiempo y dependerá de factores como la seguridad marítima, las primas de seguros y la disposición de los operadores a retomar la actividad con normalidad.
Además, el riesgo de una nueva escalada geopolítica no ha desaparecido por completo. «El movimiento actual debe interpretarse como un rally de alivio más que como una mejora estructural definitiva», advierte Willis.
Energía, inflación y cadenas de suministro
Los analistas destacan que la principal consecuencia económica del conflicto ha sido la vulnerabilidad expuesta en las cadenas globales de suministro energético. Aunque un acuerdo podría contribuir a estabilizar los mercados, las primas de riesgo geopolítico podrían mantenerse elevadas durante algún tiempo.
En este contexto, los expertos consideran que los inversores deberán diferenciar entre el alivio a corto plazo que ya están reflejando los mercados y una mejora duradera de los fundamentales económicos, que dependerá de la capacidad de las partes para implementar y mantener los compromisos alcanzados.