La Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) ha celebrado su Asamblea General, una cita marcada por la preocupación ante el creciente clima de inestabilidad geopolítica y económica que afecta al comercio global y, de manera directa, a la competitividad de la industria alimentaria española.
Durante el encuentro, la organización ha subrayado que las tensiones comerciales, los conflictos internacionales, la volatilidad de los mercados energéticos y de materias primas y las disrupciones en las cadenas de suministro están elevando de forma significativa los costes de producción y dificultando la planificación estratégica de las empresas del sector.
El presidente de FIAB, Ignacio Silva, ha insistido en la necesidad de que España y la Unión Europea impulsen entornos regulatorios más favorables, capaces de reducir cargas burocráticas y reforzar la resiliencia de las cadenas de valor. Silva ha señalado que garantizar suministros energéticos a precios competitivos es un elemento clave para preservar la capacidad exportadora y el liderazgo internacional de la industria alimentaria española.
Además del análisis del contexto global, la Asamblea ha servido para repasar la actividad desarrollada por la Federación durante los primeros meses del año, destacando el papel del tejido asociativo como motor de cohesión y representación del conjunto del sector.
En este marco, FIAB ha aprobado la incorporación de la Asociación Española de Comerciantes y Envasadores de Miel (ASEMIEL), que pasa a formar parte de la Federación junto a otras 43 organizaciones sectoriales. Con esta adhesión, FIAB refuerza su representatividad en un momento especialmente sensible para la industria, que afronta retos crecientes en materia de competitividad, sostenibilidad y acceso a mercados internacionales.