Inflación, la amenaza fantasma - Moneda Única
Opinión

Inflación, la amenaza fantasma

Inflación, la amenaza fantasma

José María Triper, periodista económico, analiza para Moneda Única la evolución de la economía española y advierte de los riesgos que plantean la persistencia de la inflación, el aumento de los costes empresariales y la creciente presión sobre las pymes, verdadero motor del tejido productivo.

Resaltaban recientemente desde el servicio de Estudios de la CEOE cómo la economía española dispone de tres amortiguadores relevantes: una demanda interna sólida sostenida por el consumo privado, un mercado laboral que conserva dinamismo gracias, en parte, al impulso de la inmigración, y unas condiciones financieras y crediticias todavía favorables que impulsan la demanda de crédito. La cara menos favorable en el corto plazo es el incremento de los costes empresariales. los elevados niveles de incertidumbre y el repunte de la inflación.

En el caso de España, la tasa de inflación armonizada en junio se mantuvo en el 3,6% interanual, tras repuntar una décima en junio, lo que implica un diferencial de precios desfavorable respecto de la zona euro de cuatro décimas. De este modo, la tasa de inflación armonizada de España fue la más elevada entre las grandes economías del euro, por encima del 3,2% de Italia, el 2,8% de Francia y el 2,7% de Alemania. Al tiempo que para el conjunto del año 2026 el Banco de España proyecta que se mantenga en ese 3,6% debido a la revisión al alza de los precios de la energía y otros bienes no energéticos. Además, se espera que la inflación subyacente aumente al 3,2%.

Un impuesto silencioso este de los precios en un país donde el PIB per cápita, indicador que introduce el factor población en la ecuación y mide la riqueza por habitante, está en 32.630 euros, un 25% por debajo de los 43.310 euros por habitante de media en la eurozona, con datos de la oficina estadística de la Comisión Europea. Y donde la cesta de la compra ha subido un 40% desde 2020 por lo que nuestro poder adquisitivo es hoy un 4,7% inferior a la media de la UE y la capacidad de compra de los hogares españoles un 5,6% inferior a la de 2008, con un esfuerzo fiscal un 17,8% superior a la media de nuestros socios europeos.

Poniendo el foco en los costes empresariales y, en concreto, en los costes laborales, sobresale el notable incremento de las cotizaciones obligatorias en los últimos años, un 25,4% en 2025 frente a 2019, según la Encuesta Trimestral de Coste Laboral.

En este sentido, España sigue siendo uno de los países europeos con mayores cotizaciones sociales pagadas por las empresas en porcentaje del PIB, siendo el 9,5% en 2024, por encima del 7,1% de promedio en la UE, y con tendencia creciente en los últimos años.

Añadir a todo esto que, como hemos comentado en anteriores ocasiones, la situación de las grandes empresas no es la general para el conjunto de un tejido empresarial donde casi el 99% del total son pymes asfixiadas por la subida de los precios, los costes salariales y una presión fiscal abusiva, hasta el punto de que la mortalidad empresarial está llegado a cifras récord como muestra el dato del pasado abril cuando se disolvieron 2.064 empresas, un 24,9% más que en el mismo mes de 2025 y que equivale a la desaparición de 69 sociedades cada día.

Recordar aquí que las pymes constituyen casi el 99% de todo el tejido empresarial español y aportan el 72%% del empleo privado, además de ser motores de innovación y para el desarrollo económico local. Y como gusta decir al empresario teatral y presidente de honor de CEIM, Enrique Cornejo, en una economía de mercado los puestos de trabajo los crean las empresas, las administraciones sólo crean funcionarios. Amén.

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