El 2006 tampoco fue un buen año para el grupo ya que tuvieron unas pérdidas de 905.000 euros (los primeros datos negativos en 10 años) que entonces fueron atribuidas a costes de reorganización e inversiones.
La sociedad Codorníu alcanzó una cifra neta de negocios de 185 millones, frente a los 215,3 millones del ejercicio anterior, en un año en el que la venta de vinos espumosos en el mercado español bajó un 8,7% en volumen y un 13,1% en valor, (según datos de la consultora Nielsen).
A pesar de la caída del consumo y las reestructuraciones internas acometidas en el ejercicio, la cuenta de resultados sigue siendo positiva lo que pone de manifiesto la gran capacidad de la generación de recursos recurrentes con los que cuenta la empresa.
Sumado a la crisis económica por la que se está atravesando, Codorníu se enfrenta a la ralentización del crecimiento del cava en el mercado nacional siendo las exportaciones las que están salvando las últimas campañas. Esto ha hecho que la compañía se centre este año en la expansión del producto en el mercado exterior.