La nueva frontera comercial de Biden - Moneda Única
Opinión

La nueva frontera comercial de Biden

Opinión-Triper

José María Triper
Periodista económico.
Artículo para Moneda Única


Aunque a la hora de escribir estas línea Donald Trump todavía no ha reconocido su derrota, nadie duda ya de que Estados Unidos ha votado por el cambio y el máximo mandatario de la primera economía mundial será Joe Biden.

Cambio, a pesar de que la figura del candidato demócrata, un anodino Joe Biden, no despierta pasiones y una mayoría de los votos recibidos han sido votos contra Trump y no a favor de su persona y su programa que, en materia económica, no tiene sensibles diferencias con respecto al del candidato republicano, salvo en la política comercial. Biden, en Europa sería considerado un centrista de libro, que comparte con las derechas europeas un liberalismo comercial que choca con el proteccionismo de Trump.

Por otra parte, no se puede olvidar que, aunque no repita mandato Trump ha vuelto a ganar a unas encuestas que le daban como claro perdedor en unos comicios que por encima de la elección presidencial se había presentado como un plebiscito sobre su gestión y que ha confirmado la profunda división de la sociedad norteamericana, lo que obligará también a Biden a tener que contemporizar con un partido republicano que sigue dominando en el Senado. Consciente, asimismo, de que su figura no despierta pasiones y una gran mayoría de los sufragios recibidos han sido votos contra Trump y no a favor de su persona y su programa.

Es decir que, aunque es muy probable un cambio en las formas no parece inminente una metamorfosis en los modos, lo que no implica que no haya una suavización en el enfrentamiento comercial con China. Y ese cambio de las formas abre también una puerta a la esperanza, sino a una mayor apertura comercial si al menos a que se reconsideren o suavicen las sanciones a las exportaciones agroalimentarias españolas derivadas de la guerra comercial entre Boeing y Airbus.

Importante también será el cambio de rumbo de Estados Unidos en relación al Brexit, dejando atrás el apoyo incondicional de Washington a Boris Johson para buscar un mayor acercamiento a la Unión Europea que los demócratas, siguiendo la línea de Obama, ven como un aliado leal y no como un competidor. De hecho Londres ya ha iniciado los primeros movimientos para desbloquear el acuerdo de salida.

Decía mi admirado compañero y sin embargo amigo Juan Berga que en las elecciones presidenciales de Estados Unidos deberíamos votar también las colonias por lo que nos afecta. Y, si eso sucediera, no cabe duda que, a pesar de esa falta de empatía del aspirante demócrata, en España y en Europa el voto mayoritario sería para Biden, porque para nuestros intereses económicos, Biden es bueno para Europa y bueno para España.

Estados Unidos es, con datos del cierre del año pasado, el sexto cliente mundial de España y el primero de fuera de la Unión Europea, con unas exportaciones españolas por valor de 13.740 millones de dólares frente a unas importaciones por 15.534 millones que sitúan a este país como nuestro quinto proveedor. También en ese mismo año entraron en nuestro país 3,3 millones de turistas norteamericanos, el 3,9 por ciento del total de los llegados.

Y si miramos el capítulo de inversiones, a principios de este año 2020 la inversión española acumulada en EE.UU. se elevaba a 86.796 millones de dólares, cifra que coloca a España como el décimo inversor mundial en el gigante americano, siendo los sectores con más presencia de capital español el financiero (allí están nuestros principales bancos), además de la energía tanto tradicional como renovables, comercio, consultoría y actividades inmobiliarias. En sentido contrario Estados Unidos es el primer inversor extranjero en España con 40.793 millones de dólares, siendo destacable su presencia en los sectores inmobiliario, fabricación de automóviles, seguros y energía.

Esto es lo que está en juego y con ello muchos puestos de trabajo, fuera sí, pero sobre todo aquí en España.

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