Presidente de UNO.

“Incrementos fiscales y más rigidez laboral condenarán a España a una nueva crisis”

De trato cercano y verbo claro, ese que sólo aporta el bagaje de haber sido protagonista en la sombra del Diálogo Social en la patronal de los empresarios, CEOE y asesorar, entre otras, a instituciones de calado internacional como la OCDE. Francisco Aranda, presidente de UNO Logística, afirma que, “no es experto en nada porque todo está cambiando”. En términos figurativos su libro de cabecera son “las personas. La suma del capital humano y el talento” y en ello basa la estrategia de la patronal que dirige desde el pasado mes de mayo. Aranda es la cabeza visible de un sector que representa a cientos de empresas (grandes, medianas y pequeñas) de dos sectores “estratégicos y apasionantes”, que representan más del 80% de la movilidad total nacional y cuyo peso sobre el PIB alcanza el 11%, equiparándose así al turismo.

¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrenta el transporte por carretera y la logística el próximo año?

La innovación, las relaciones laborales, la fiscalidad y la formación del capital humano en competencias.

¿A qué se refiere cuando habla de relaciones laborales?

El paradigma ha cambiado y las empresas tienen que adaptarse si no quieren echar el cierre. Por tanto hay que crear un nuevo marco de relaciones laborales que pueda responder a la nueva demanda del consumidor. Se debe avanzar hacia un modelo de flexiseguridad que ya se aplica en muchos países nórdicos y que consiste en que a los ciudadanos hay que darles seguridad en el mundo del empleo, no en el puesto de trabajo. Por otra parte, y dentro del sector que represento le doy un dato, el Director de Logística se ha convertido en figura imprescindible de los comités de dirección de las empresas por el valor añadido que aporta esta área.

¿Cómo está afectando la incertidumbre política y el vacío de Gobierno al sector del transporte internacional y la logística?

Necesitamos un Gobierno. Un Gobierno que gobierne y que, a su vez, gobierne con medidas que vayan en la línea adecuada. Llevamos más de cuatro años sin reformas durante los cuales lo único que se han producido son incrementos de costes y de gastos para las empresas. Esto nos pone en una situación difícil, especialmente en un momento en el que el sector, en particular, y la economía española, en general, está en pleno proceso de transformación hacia la digitalización y todo esto puede frenar el crecimiento y la competitividad del tejido empresarial.

En un contexto de desaceleración como el actual y teniendo en cuenta que el transporte es uno de los termómetros de la economía, ¿cuál es la situación actual?; ¿se ha producido una caída de la demanda?

A pesar de que el efecto de la Navidad ha frenado la desaceleración en el último trimestre del año 2019, la demanda está cayendo. Además, las inversiones se han paralizado de forma muy preocupante lo cual, tarde o temprano, afecta al empleo. De hecho, ya está afectando, tal y como muestran tanto los datos de paro y afiliación a la Seguridad Social de los últimos meses así como la Encuesta de Población activa. El mercado de trabajo se está desacelerando. Es cierto que todavía no estamos en recesión ni en crisis pero es el momento de tomar decisiones si no queremos que vaya a más.

Respecto a la caída de inversiones a la que se refiere, ¿disponen de cifras concretas?

Hay indicadores, pero es muy complicado saber en cuánto han caído. Lo que sí es una realidad es que tanto las grandes empresas como las pymes -¡y todo suma!- ante un escenario de incertidumbre y de inseguridad jurídica retraen la inversión, ocurre exactamente igual con los ciudadanos que contraen el consumo. En este apartado quiero destacar el efecto que ya se está produciendo, consumimos menos y ahorramos más, lo cual significa que el clima de incertidumbre y desaceleración está calando en la población, lo que impacta cada vez más en sectores sensibles como el transporte y la logística. Con todo, mi percepción no es pesimista, pero reitero que hay que ponerse a trabajar.

¿Cree que la entrada de Unidas Podemos puede ser un lastre para la competitividad de la logística y el transporte?

Si las políticas de los partidos que forman parte del Gobierno van en la línea de incrementos fiscales o mayor rigidez laboral se nos condenará a la recesión y a la crisis. El resultado será un aumento del paro y una caída de las inversiones. Y cuando hablamos de inversiones hablamos también de los pequeños negocios a pie de calle.

¿Cuál sería el desencadenante de un aumento de la presión fiscal tal y como apuntan las intenciones de PSOE y Unidas Podemos?

Desempleo. En primer lugar, no se generarán nuevos empleos y, en segundo, se perderán los existentes o, lo que es lo mismo, aumentará el paro. Por otra parte, no hay que olvidar que estamos en un mundo competitivo global. Las empresas invierten aquí, en España, o en cualquier otro sitio y toman sus decisiones de inversión en función del clima empresarial, la seguridad jurídica, la facilidad para hacer negocios, los costes laborales… Por tanto, cuanto más se lo dificultemos más obstaculizaremos que se instalen, se mantengan o se desarrollen en nuestro país. Está comprobado que una baja presión fiscal siempre se traduce en una alta recaudación. Es el caso de la Comunidad de Madrid, cuya presión fiscal es más baja que en el resto de España y sin embargo es la región que más contribuye al fondo de solidaridad interregional. En lugar de aumentar la presión fiscal hay que optar por políticas que favorezcan el desarrollo y el crecimiento de las empresas. Entonces se recaudará más, el peso fiscal se repartirá entre más espaldas y se podrá mantener el estado de bienestar.

Al hilo de su respuesta, parece un poco ilógico que se suba impuestos a las empresas y se afirme que no afectará a las personas…

Cuando dicen “vamos a subir los impuestos a las empresas, no a los ciudadanos”, me pregunto, ¿las empresas que son? ¿Sillas y muebles? Las empresas somos personas y sin personas no hay empresas. Subir los impuestos al tejido empresarial afectará de una forma o de otra al ciudadano, bien porque las compañías y los negocios tengan que asumir los costes en su cuenta de resultados y ello lastrará las inversiones y la creación de empleo, o bien porque la subida se repercuta en los precios finales de los productos y servicios.

Parece que el transporte es el sector que paga todos los conflictos, como ocurrió el pasado mes de noviembre con el cierre del paso fronterizo de La Junquera por los independentistas radicales…

Conflictos como el de Cataluña ahuyentan inversiones y genera inseguridad. Además, lo que afecta a una parte afecta al todo. Las pérdidas no son sólo para el sector del transporte o una región, sino también para el resto de sectores económicos y comunidades autónomas.

Boris Johnson logró la mayoría absoluta en las elecciones británicas del pasado diciembre, todo apunta a que 2020 puede ser el año de la salida definitiva de Reino Unido de la UE ¿está preparado el sector del transporte?; ¿cómo se está actuando desde la patronal que preside?

El transporte será uno de los sectores que sufrirá el mayor impacto de un Brexit duro. No obstante, nadie está preparado para esta situación en la que perdemos todos. En mi caso, prefiero confiar en que no sea tan extremo como parece. Pero hay que prepararse. A este respecto, las pequeñas y medianas empresas son las que quizá estén menos preparadas y es a ellas a las que hay que ayudar vía información, soluciones y facilitar trámites aduaneros. Por otra parte hay que estudiar las oportunidades que se abren. España tiene muchas oportunidades y puede convertirse en el puerto seco de recepción y consolidación de mercancías de la Unión Europea, entre otras cosas por nuestra posición geográfica estratégica y la calidad de nuestro tejido productivo y capital humano.

En su opinión, ¿en qué es imprescindible actuar con urgencia para conseguir que España se convierta en ese puerto seco al que se refiere?

Tenemos unos trámites aduaneros que no son precisamente competitivos. Hay que hacerlos más ágiles. Por otra parte, hay que salir a vender lo que implica ir a los mercados, tener presencia en las ferias… No sólo basta con el producto.

¿Y la intermodalidad?

Es la gran asignatura pendiente. Es el gran ejemplo de ineficiencia en España. Tenemos una espectacular red de carreteras y una magnífica red de puertos y aeropuertos pero de forma individual no son eficientes. Piense que hay muchos vuelos que son rentables gracias a la carga aérea por eso es vital que se desarrolle el tren de mercancías y que este llegue hasta los puntos neurálgicos de recepción de cargas, como puertos y aeropuertos. Solucionar este déficit es cuestión de voluntad política y que se ponga de forma prioritaria en la agenda del Gobierno.
¿Está preparado el sector para dar respuesta a los retos que representa el incremento de la demanda de servicios logísticos impulsada por el auge del comercio electrónico?;
De hecho, gracias al avance de la logística y el transporte el comercio electrónico se ha convertido tan importante. No al revés.

¿Es compatible el cierre de las grandes capitales por motivos medioambientales con el auge del comercio electrónico?

Sí, pero para eso las administraciones y la iniciativa privada han de tomarse el pulso de forma diaria. Hay que hacer muchos cambios, eso es indiscutible y para ellos las nuevas tecnologías y el big data juegan un papel esencial. Éstas permitirán que el futuro de las ciudades pase por adaptarse a unas normas flexibles en cada momento. Necesitamos ciudades flexibles y eficientes en recursos. Esa es la verdadera smart city. Ahora bien, las administraciones son las primeras que tienen que digitalizarse. Si no es imposible tener soluciones.

Logística y última milla… ¿cómo valoran el cierre del corazón de las grandes capitales, como el antiguo Madrid Central, ahora Madrid 360?

Una cosa son las ideas y otra su desarrollo e implantación. Para llevar adelante estos proyectos, que pueden ser beneficiosas y cumplir con los objetivos que se persiguen, se necesita rigor, planificación, conocer la realidad. Las ideas de la anterior administración eran ideas deslabazadas, muy bonitas pero poco estudiadas y poco trabajadas. Con respecto a esta nueva etapa, tuvimos una reunión con el Alcalde, José Luis Martínez Almeida, y el Concejal de Movilidad, Borja Carabante, inmediatamente después de constituirse el equipo de Gobierno. En ella transmitimos cuáles eran las necesidades del sector y solicitamos que, en primer lugar, cuenten con nosotros para diseñar cualquier medida y, en segundo, que se analicen antes y se sopesen las consecuencias que van a tener.

¿Y cuál ha sido el resultado?

Pendientes de que se definan las medidas, la música suena bien ahora hay que concretar la letra.
Hablando de digitalización, el transporte es uno de los sectores que más rápido está avanzando en esta materia ¿cómo está transformando tanto el sector del transporte como el de la logística?
La logística y el transporte han pasado de ser un sector de soporte a las empresas a ser un sector estratégico, gracias a la digitalización. Se han convertido en la base de la industria y el comercio. Las empresas tienen que ofrecer productos y servicios de buena calidad y cuando el cliente quiere. Precisamente es esto último el verdadero valor añadido y nos ha obligado a dar un salto espectacular en innovación. Dicho esto, la digitalización, significa transformar procesos, inversión en tic y capital humano, no sólo tener una página web.

Aún con la resaca de la COP 25 de Madrid, se acusa al sector del transporte de ser el primer responsable de la crisis climática en España, y eso pese a la progresiva reducción de gases de los últimos años…

El transporte no es en absoluto el culpable de la crisis medioambiental. Es un sector productivo que genera riqueza, empleo, ayuda a otros sectores de la economía a ser competitivos. Las empresas del transporte y la logística están realizando inversiones muy importantes. Además, las están mucho más sensibilizadas con la sostenibilidad medioambiental de lo que piensan las administraciones, entre otras cosas porque ser respetuosos con el medioambiente es lo que nos exigen los clientes y se ha convertido en un valor empresarial. Forma parte del beneficio social.

Inversiones que no son sencillas y menos en un momento de desaceleración como el que atraviesa la economía…

Exactamente. La adaptación a modelos más sostenibles medioambientalmente requiere tiempo y recursos económicos, que ahora mismo son limitados. Aquí me gustaría insistir en que hay que tratar de transmitir a las pymes que a través de estas líneas verdes exiten oportunidades de negocio. Debemos hacer entender que acercar la búsqueda de beneficios con la actividad favorecedora del medioambiente son dos caras de la misma moneda. Ahora bien, e insisto, para llegar a eso es importante que se establezcan plazos, que estos sean transparentes y razonables y que se dote de seguridad jurídica a todos los actores, desde los autónomos y las pymes hasta las grandes compañías del transporte y la logística.

Al hilo de la respuesta anterior, el Consejo de Ministros de la UE está pensando en modificar la directiva actual como herramienta para reducir las emisiones de carbono…

Si se quiere luchar contra el cambio climático hay que poner herramientas a disposición de los diferentes sectores para que efectivamente colaboren, ya que de esa mejora del medioambiente nos vamos a beneficiar todos. Parece razonable que todos lo paguemos. Todos.

La liberalización de los peajes ha supuesto un ahorro para el sector, sin embargo hay voces que apuntan que las intención del ministro de Fomento en funciones, Jose Luis Ábalos, es la de implantar la euroviñeta en España…

El sector no aguanta un impuesto más, ni Euroviñetas, ni pagos por uso ni nada.

Durante la última legislatura parece que las relaciones con el Ministerio han sido más fluídas…

Nos han escuchado mucho, pero se ha avanzado poco. Teniendo en cuenta que nuestro sector es estratégico para la economía y el sector exterior se deberían solucionar los problemas de forma un poco más ágil. Hay retos muy importantes a los que hay que hacer frente. Ahora bien, también es cierto que no se han puesto losas nuevas.

¿Cómo están afectando las limitaciones en las limitaciones de los Puestos de Inspección Fronteriza de Barajas?, ¿han obtenido respuesta del Gobierno?

Resulta curioso que tengamos uno de los centros de carga aérea más importantes de la Unión Europea y que se esté limitando el servicio. Hay empresas que están interesadas en invertir en estos PIF con el objetivo último de incrementar el comercio internacional de mercancías, sin embargo permanecen a la expectativa por las trabas con las que se encuentran debido, principalmente, a la falta de funcionarios. No estamos en momento de perder oportunidades y lo que está ocurriendo está frenando las importaciones y las exportaciones. No obstante, tras la reunión que mantuvimos a mediados de diciembre con la Secretaria de Estado de Comercio -que se sorprendió de la situación- estamos esperando soluciones.

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