En la presentación de la operación, el presidente del grupo, Emilio Botín, elogió a México, país al que calificó como una economía «top», comparable a Canadá o Australia.»Estamos encantados con México. Es un gran país. La labor que ha hecho el Gobierno (de Felipe Calderón) ha sido magnífica. Espero que la nueva administración siga en esta línea», afirmó Botín, en referencia a la próxima entrada del presidente electo Enrique Peña Nieto, del PRI.
El grupo tiene previsto vender el 25 % de su filial, Grupo Financiero Santander México, para salir a cotizar en la bolsa mexicana y en Wall Street el 26 de septiembre. Se trata de la mayor salida a bolsa este año de una empresa latinoamericana y la mayor de la historia de México.
Además, la entidad financiera quiere seguir creciendo en el país, y para ello planea abrir 200 oficinas en todo el territorio nacional, lo que le permitirá ampliar su capacidad instalada en un 18 %, aunque no descarta estudiar operaciones de compra.
La salida a bolsa de la filial mexicana no es la única, ya que el presidente quiere que dentro de cinco años, todas las grandes filiales coticen en sus respectivos mercados. De momento ya lo hace en Brasil y Chile, además de en Polonia, y en España con Banesto.
Los siguientes podrían ser Argentina y Reino Unido. «Si no lo hemos hecho antes es porque no se han dado las condiciones de mercado», dijo.En España, mientras, el grupo apoya las medidas que está adoptando el Gobierno para sanear el sector financiero, incluido la creación de un «banco malo» que agrupe los activos tóxicos inmobiliarios.
Santander México es la tercera filial que más beneficios reporta al grupo, por detrás de la de Brasil y el Reino Unido. En el primer semestre del año ganó 556 millones de euros, lo que representa el 12,4 % del total del grupo Santander.
En México, es el cuarto grupo bancario por volumen de activos, créditos y depósitos, aunque su volumen de beneficios le coloca en el segundo puesto del país, por detrás del BBVA Bancomer, que todavía no cotiza en bolsa.