La IV edición del Foro La Toja – Vínculo Atlántico, celebrada en Lisboa, ha reunido a líderes políticos y expertos internacionales que han coincidido en la necesidad de que Europa refuerce su cohesión interna, gane autonomía estratégica y avance hacia una mayor integración política en un contexto geopolítico cada vez más complejo.
El encuentro, celebrado en la sede de la Fundación Calouste Gulbenkian, ha puesto el foco en los desafíos de la seguridad europea, la estabilidad económica global y el papel de la Unión Europea en el nuevo orden internacional.
Durante la apertura, el presidente de la Fundación La Toja, Amancio López Seijas, destacó que Europa debe “definir su posición” en un mundo en transformación, mientras que el embajador de España en Portugal, Juan Fernández Trigo, subrayó el valor del foro como instrumento para reforzar el vínculo ibérico. En la misma línea, el ministro de Asuntos Exteriores de Portugal, Paulo Rangel, aseguró que las relaciones entre España y Portugal atraviesan “el mejor momento histórico”, en gran parte gracias al proyecto europeo compartido.
Uno de los mensajes centrales llegó de la mano del expresidente del Gobierno español Mariano Rajoy, quien advirtió de la necesidad de que la Unión Europea actúe con mayor unidad frente a las presiones de Rusia, China y el nuevo enfoque de Estados Unidos hacia sus alianzas. “Europa debe saber cuál es su lugar, hablar con una sola voz y contar con una política exterior común”, señaló.
Desde Portugal, el exvicepresidente Paulo Portas incidió en la importancia de reforzar la capacidad de respuesta europea, especialmente en materia de defensa. A su juicio, la Unión debe mejorar en ámbitos clave como la demografía, la innovación, la productividad y la energía.
El debate sobre seguridad y relación transatlántica también ocupó un lugar central. Javier Colomina, representante de la OTAN para el Flanco Sur, defendió la necesidad de fortalecer el vínculo con Estados Unidos, pero con un mayor peso europeo dentro de la Alianza. Otros participantes apuntaron a las tensiones derivadas del aumento del gasto en defensa y su impacto sobre el modelo social europeo.
En el ámbito económico, el gobernador del Banco de Portugal, Mário Centeno, destacó la solidez del sistema financiero europeo y la importancia de tomar decisiones políticas que refuercen su papel global. Por su parte, el exministro español Román Escolano defendió avanzar hacia un mercado europeo más integrado, incluyendo la deuda común, como palanca para competir a nivel internacional.
El foro también abordó el deterioro del sistema multilateral. El académico Michael Ignatieff advirtió de que la arquitectura internacional basada en acuerdos está “desmoronándose”, mientras que el exministro israelí Shlomo Ben Ami llamó a buscar soluciones diplomáticas frente a los conflictos actuales.
En la clausura, la ministra de Defensa española, Margarita Robles, reafirmó el compromiso con Ucrania y con los valores del multilateralismo, insistiendo en que Europa debe mantener una posición firme en defensa de la paz y la libertad.
El presidente de la República Portuguesa, António José Seguro, cerró el encuentro con un llamamiento a una “profundización política” de la Unión Europea. “La Europa del siglo XXI no puede gobernarse con instrumentos del siglo XX”, afirmó, subrayando la necesidad de dotar a la UE de mayor capacidad de decisión y una voz propia en política exterior.
El Foro La Toja refuerza así su posición como espacio de referencia para el debate estratégico entre España y Portugal, en un momento clave para la redefinición del papel de Europa en el escenario global.