Opinión

Marruecos: nuevo régimen de las zonas de aceleración industrial

José Ignacio García Muniozguren, socio de Garrigues - Director de la oficina de Casablanca

José Ignacio García Muniozguren
Socio de Garrigues – Director de la oficina de Casablanca.

La Ley de Presupuestos del Reino de Marruecos de 2020 ha reformado el régimen fiscal de las zonas francas, al que dedicamos un artículo en el número de Moneda Única publicado en mayo de 2016. Desde el 1 de enero de 2020 estas zonas han pasado a denominarse zonas de aceleración industrial.

La reforma ha sido el resultado de las presiones de la Unión Europea, que consideraba los beneficios de las zonas francas como un caso de competencia fiscal desleal. Sin embargo, el régimen antiguo se seguirá aplicando de forma indefinida a las entidades que ya estuvieran establecidas en una de estas zonas antes del 1 de enero de 2020. Por este motivo, y para una mejor comprensión de la reforma, recordaremos brevemente el contenido de este régimen, que, tras haber experimentado algunas modificaciones, actualmente es el siguiente:

(i) Tratamiento de favor en el Impuesto sobre Sociedades sobre la parte de la base imponible derivada de actividades de exportación, con una exención total durante los cinco primeros años de actividad y la posterior aplicación, durante los veinte años siguientes, de un tipo de gravamen reducido del 8,75%. Transcurrido este plazo, el tipo de gravamen aplicable a dicha parte de la base imponible es, con carácter indefinido, el resultante de la escala general que mencionaremos más adelante con un máximo del 20%. A estos efectos, también se consideran exportaciones las operaciones realizadas con entidades establecidas en otras zonas de aceleración industrial.

A título de comparación, los tipos de gravamen generales del Impuesto sobre Sociedades son actualmente los siguientes:

Base imponible (en dírhams) Tipo de gravamen
Inferior o igual a 300.000 10%
De 300.001 a 1.000.000 20%
Superior a 1.000.000 31%

El tipo marginal del 31% se reduce al 28% para las sociedades que desarrollen una actividad industrial y tengan una base imponible inferior a 100 millones de dírhams. (ii) Exención de retención en la fuente sobre los dividendos distribuidos a socios y accionistas con cargo a los beneficios provenientes de actividades de exportación.

(iii) Exención total de IVA, tanto en las operaciones realizadas por la sociedad como en sus adquisiciones de bienes y servicios, incluidas las procedentes de proveedores marroquíes situados fuera de las zonas francas.

(iv) Exención de “droits d’enregistrement” (tributo semejante al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales español) en las adquisiciones de terrenos.

(v) Exención de la “taxe professionnelle” (tributo semejante al Impuesto sobre Actividades Económicas español) durante los primeros quince años de actividad.

(vi) No sujeción a la normativa de control de cambios. El dírham no es una divisa libremente convertible y, con carácter general, los pagos internacionales están sometidos a restricciones.

(vii) Exención de aranceles de aduanas.

La reforma introducida por la Ley de Presupuestos de 2020 solo afecta al Impuesto sobre Sociedades. Aunque se mantiene la exención total de este tributo durante los cinco primeros años de actividad, a partir del sexto año y de forma indefinida, el tipo de gravamen pasa a ser del 15% para toda la base imponible. Curiosamente, este tipo será más desfavorable para aquellos contribuyentes que, conforme a la escala general, tendrían que tributar al 10%.

Todas las demás ventajas fiscales, de control de cambios y aduaneras antes expuestas permanecen inalteradas. En consecuencia, la reforma no ha reducido sustancialmente las ventajas del establecimiento en estas zonas, cuyo éxito queda patente en el elevado número de grupos multinacionales que han constituido filiales en ellas.

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