La Unión Europea y México ultiman la firma de un nuevo acuerdo comercial que supondrá un cambio sustancial en sus relaciones económicas. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el presidente del Consejo Europeo, António Costa; y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se reunirán el próximo 22 de mayo en Ciudad de México para celebrar la octava Cumbre bilateral, en la que se formalizará el pacto.
El nuevo marco actualizará el acuerdo vigente desde 2020 y supondrá la eliminación de prácticamente todos los aranceles que México mantiene sobre productos europeos, especialmente agrícolas. Según el Consejo de la UE, la modernización del tratado permitirá también mejorar las condiciones de acceso para sectores como la maquinaria, los productos farmacéuticos y los equipos de transporte, áreas donde las empresas europeas cuentan con una fuerte presencia internacional.
Un acuerdo más amplio y adaptado a la economía actual
Además de la reducción arancelaria, la UE y México reforzarán la cooperación en ámbitos estratégicos como el intercambio de materias primas críticas, un elemento clave para la autonomía industrial europea. El pacto también actualizará las normas sobre propiedad intelectual, comercio digital, contratación pública e igualdad de trato entre empresas europeas y mexicanas, adaptando el marco regulatorio a los desafíos tecnológicos y económicos actuales.
Cooperación política reforzada
La Cumbre incluirá igualmente la firma del capítulo de cooperación política, que ampliará la colaboración en áreas como seguridad, justicia y lucha contra el cambio climático. Este componente político requerirá la ratificación de los Estados miembros de la UE, siguiendo un proceso similar al del acuerdo con Mercosur.
Entrada en vigor provisional
El apartado comercial podrá aplicarse de forma provisional una vez firmado, incluso antes de que el Parlamento Europeo complete su proceso de aprobación. Esta fórmula permitirá que empresas europeas y mexicanas comiencen a beneficiarse de las nuevas condiciones sin esperar a la ratificación final.
Con este acuerdo, la UE y México buscan profundizar una relación estratégica que se ha convertido en una de las más sólidas entre Europa y América Latina, y que ahora se adapta a un contexto global marcado por la competencia geoeconómica, la transición energética y la necesidad de cadenas de suministro más seguras