Desarrollo y proteccionismo

La República de Corea ha pasado los últimos años por una convulsión política de la que se da como resultado la condena a la ex presidenta Park de 20 a 25 años de prisión por tráfico de influencias. El escándalo salpicó a varios conglomerados del sector industrial y provocó manifestaciones pacíficas contra el llamado caso Choi Soon-sil por parte del pueblo surcoreano.

Esta situación sacó a flote la candidatura de Moon Jae-in, al frente del Partido Democrático de Corea, tras las elecciones de mayo de 2017. En estos dos primeros años en la presidencia de la República, el presidente ha tratado de realizar importantes cambios en diferentes áreas. El primero es la lucha contra la corrupción, buscando la reforma de la Constitución y del sistema judicial para ayudar en dicho propósito (pese a que no llegó a puerto debido a la falta de apoyo parlamentario).

En cuanto al ámbito social, se ha planteado la creación de más de 800.000 puestos de trabajo en el sector público y servicios sociales, reducir la temporalidad de los contratos y el número de horas trabajadas así como la apuesta por la conciliación familiar (no dando los datos que se esperaban de dichas medidas). En el aspecto económico, y continuando con su política anticorrupción, el mandatario ha tratado de disolver los entramados cruzados entre cargos públicos y empresarios.

Pese a este periodo convulso, el país es uno de los que más ha crecido económicamente, llegando a conseguir cifras de hasta 30.000 dólares estadounidenses de PIB per cápita. Este crecimiento ha sido un despegue imparable desde la protección recibida por parte del gobierno a empresas (“chaebol”, grandes conglomerados) que se consideraban “clave” para el desarrollo económico del país. Todo ello acompañado de la completa apertura al comercio internacional y una mejora en la educación han impulsado este vertiginoso desarrollo.

Hay que mencionar el apoyo recibido desde mediados de los años 50 por parte de Estados Unidos, quien todavía mantiene tropas dentro de las fronteras surcoreanas, para mantener a raya al vecino en la península coreana. Si bien es cierto que Moon Jae-in ha comenzado las conversaciones con su vecino Kim Jong-un.

Mercados destino de la exportación coreana

Uno de los principales socios comerciales de la República de Corea es Estados Unidos, que trajo para sí un 11,4% del total del comercio surcoreano en 2018. Le sigue de cerca la Unión Europea, con el 10.5% del comercio del país en el pasado año, en 2019 recibe el 9,5% de sus exportaciones, con Alemania a la cabeza. El cuarto socio más importante es Japón, con un 7,4% del monto, descendiendo a un 5% en el presente año.

China es sin lugar a dudas el país destino principal de las exportaciones surcoreanas. En 2018 la suma de importaciones y exportaciones entre ambos países alcanzó el 23,5%. En el presente año, la cifra de exportaciones a su socio comercial de mayor peso asciende al 26,8%, teniendo como clave el comercio intra-empresa. Con menos de un 10% de las exportaciones del país coreano, nos encontramos con Hong Kong y Vietnam, seguidos por Australia y otros países asiáticos (como Taiwán, Singapur y Filipinas).

Principales productos exportados por Corea del Sur

La República de Corea está situada en el sexto puesto en el ranking de exportaciones, con una cuota del 3,4% en exportaciones a nivel mundial en el pasado 2018. Pese contar con una fuerte economía interior, no exporta productos agrícolas, sino que se decanta por maquinaria y equipos de transporte, alcanzando el 57%. Éste conglomerado se divide en aeronaves, automóviles (de manos de Kia y Hyundai) y sus componentes, barcos y combustibles y lubricantes.

Las dos empresas encargadas de exportar la mayor parte de componentes electrónicos son las grandes Samsung y LG. Un apartado importante es la exportación de la informática hardware, apostando por la cuarte revolución industrial, y por la defensa y seguridad militar.

Las partidas más importantes que aumentaron sus ventas al exterior en el año 2018 fueron en porcentaje los semiconductores, maquinaria eléctrica, procesadores. En cuanto a los principales capítulos arancelarios exportados durante 2018 los más importantes fueron la maquinaria eléctrica, la maquinaria mecánica, los vehículos, los hidrocarburos, y los barcos y estructuras flotantes (aunque se redujeron a la mitad que el año anterior).

Comercio exterior y relaciones bilaterales

Según datos de Eurostat, en el pasado año la Unión Europea tenía un saldo negativo con Corea del Sur que rondaba los 2.000 millones de euros. Todo ello debido a la caída de las exportaciones en un -2% respecto de 2017 (49.112 millones de euros) y adquiriendo del socio coreano un
-1,1% de mercancías comparándolo con el 2017 (por un valor de 51.171 millones de euros). Con estas cifras, la República de Corea se sitúa en el octavo puesto como socio tanto en importaciones como exportaciones.

Los productos manufacturados que se importan en Europa desde el socio Corea alcanzan un porcentaje muy elevado, que supera el 95%. Dentro de la categoría más amplia el grupo de maquinaria y vehículos es el más importante con diferencia (cerca del 63%), seguido de otros productos manufacturados (en torno al 18%), y de productos químicos (14%).

Según un análisis realizado por la Comisión Europea sobre el “Acuerdo de Libre Comercio” entre la República de Corea y la Unión Europea, los efectos del mismo han sido significativos para ambos firmantes. El valor total del comercio entre ambos ha aumentado en aproximadamente un 40% desde que entrase en vigor el acuerdo, lo que se traduce en un cambio positivo, sin embargo, estudios coreanos difieren de esto.

Las exportaciones desde la Unión Europea a Corea del Sur han crecido a un ritmo mayor que las exportaciones a otros socios comerciales (incluyendo a vecinos asiáticos como Japón o Taiwán, entre otros). Las exportaciones han despegado en todas las áreas industriales. La cuota que representa Corea en las exportaciones para la Unión Europea ha ganado en importancia relativa aumentando del 2% al 2,5% tras del acuerdo, pero también ha ganado en importancia como suministrador a la UE aunque su evolución ha sido menos significativa.

Comercio exterior y relaciones bilaterales

España y Corea del Sur son dos economías muy diferentes entre sí pese a tener la misma dimensión económica en cuanto a población, PIB y renta per cápita. La tasa de cobertura entre ambos países siempre ha rondado el 30% de manera deficitaria en cuanto a los intercambios comerciales. En el 2018 conseguimos darle un empujón a la debilitada situación que se alargó durante el 2016 y 2017. La cobertura se consiguió recuperar en un 68%, alcanzando los 2.012 millones de euros en exportaciones, mientras las importaciones en este año han llegado a 3.218 millones de euros.

Tras la gigante China y su seguidora Japón, la República de Corea se sitúa como nuestro tercer socio en el mercado asiático, pese a que las cifras siguen rozando un nivel bajo. Los principales sectores de exportación española en Corea son automóviles, moda y calzado, agroalimentario y gas licuado. La cuota de las exportaciones españolas es reducida, aunque ha ido creciendo en los últimos años.

Un capítulo importante de la relación económica bilateral es el turismo, que se ha disparado desde 2012 gracias al vuelo directo de Korean Air entre Seúl y Madrid. España en 2018 recibió 490.000 turistas coreanos, un 9,9% más que en 2017, ligeramente por detrás China y Japón. Las conexiones aéreas directas se han incrementado con la apertura en abril de 2017 de la conexión directa Seúl–Barcelona.

Principales acuerdos bilaterales

El pasado octubre, Corea del Sur y España firmaron un Memorándum de Entendimiento que facilita el comercio y la inversión entre ambos países, bajo la rúbrica de Kwon Pyung-oh (presidente de la Agencia de Promoción e Inversión Comercial de la República de Corea –KROTA) y Xiana Méndez (secretaria de Estado de Comercio y presidenta del ICEX).

Este acuerdo plantea el intercambio de información comercial, la promoción del comercio y la inversión bilateral. A colación de dicha visita, también se firmó un memorando en el que impulsar el área turística, un sector que, de por sí, ha tenido un incremento sustancial en los últimos diez años.

Otros acuerdos importantes que se han realizado en 2019 son: el memorando de entendimiento ICO – KIND (Korea Overseas Infrastructure and Urban Development) de 2019, en el que se trata el desarrollo de urbanismo e infraestructuras; el memorando de entendimiento MINHAP – Servicio de Compras Públicas de Corea sobre Contratación pública de 2019 y el memorando de entendimiento MINECO – Ministerio de Ciencia y TIC de Cooperación Científica y Tecnológica que crea el Comité Mixto bienal en 2015. Corresponde a Corea en 2019, habiendo quedado este último cancelado por el momento.

Perspectivas de futuro

La baja inflación es la compañera de viaje de la economía hacia una balanza de pagos y finanzas públicas saneadas, lo que permite a la República coreana garantizar su crecimiento en los próximos años. Dicho aumento se prevé en un 2,5%, con una base sólida en cuanto a las variables macroeconómicas.

Las altas tasas en inversión y desarrollo, así como la educación destinada al mundo laboral hacen que el Gobierno coreano mantenga las políticas vinculadas a la industria (4.0) e innovación, manteniendo los avances tecnológicos y abanderando la cuarta revolución industrial. Los sectores en los que más inversión realiza son startups tecnológicas y el mercado inmobiliario en grandes ciudades europeas.

Sus grandes conglomerados mantienen la potencia con la que se crearon, pese a tener una dependencia del mercado exterior, que si se suma a la posible desaceleración de la economía china podría convertirse en un riesgo a tener muy en cuenta. Corea del Sur tiene un marco social similar al español, su población envejece y tiene que hacer frente al pago de un mayor número de pensiones, un problema de gran magnitud acompañado del cada vez mayor endeudamiento de la economía doméstica.

Según la clasificación del Banco Mundial Doing Business 2019, la República de Corea se sitúa en el quinto puesto. Esto favorece la posibilidad de inversión en el país, teniendo en cuenta la alta capacidad de sus empresas e instituciones en I+D+i y el gran avance de sus infraestructuras. Los mercados más destacados para recoger dicha inversión son gestión del medioambiente, el automóvil, la biotecnología, el turismo, así como la distribución textil. El propio gobierno señala como sectores claves para la economía nacional la construcción naval, los semiconductores, la electrónica y la telefonía móvil, el automóvil eléctrico.

Hay que tener muy en cuenta la normativa y legislación vigente en los diferentes sectores, que puede resultar complicada, pero sobre todo la familiarización con la idiosincrasia comercial propia de Corea del Sur.

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