Susana Gómez Parra - Moneda Única
Entrevistas

Susana Gómez Parra

Directora de Operaciones de Iberalta.

Para dar valor a la marca no habría que bajar los precios cuando hay demanda»

¿Cómo hay que interpretar los datos que facilita el Gobierno sobre que 2012 fue el tercer mejor año de la historia del turismo en España pese a no haberse alcanzado las previsiones?

Los números alcanzados están lejos de ser una señal de optimismo o de sostenibilidad. Aunque 2012 ha sido un año en el que se han incrementado las visitas de turistas a nuestro país, las cuentas no salen. Descienden el precio medio, baja el consumo medio, y se acorta la estancia media, lo que indica que no estamos sacando suficiente rentabilidad a ese flujo de visitantes en crecimiento.

¿Hablamos de un crecimiento sostenido y constante o se trata de un espejismo?

Podemos hablar de espejismo teniendo en cuenta que recibimos gran cantidad de turistas que no viajan a ciertos países árabes o Grecia por su inestabilidad política y social. Pero esto podría cambiar en cualquier momento. Aun siendo destino preferente, y el cuarto país en número de visitas, seguimos mostrando debilidad a la hora de vendernos. Y la imagen que nuestros políticos están dando transmite inseguridad a los turistas.

¿Qué enseñanzas debemos extraer de esta situación dentro del sector más importante del país? ¿Para qué sirve esta crisis?

Precisamente debemos darnos cuenta de que, siendo el turismo  hoy por hoy el sector que está manteniendo a flote la debilitada economía española, todavía no se han ejecutado estrategias para protegerlo sino todo lo contrario.

¿Cómo proteger y apuntalar esa potente marca turística española (la segunda mejor del mundo, según el estudio de Bloom Consulting)? ¿cuáles son los principales atributos de esa marca turística?

La marca es muy potente a pesar de la imagen que damos. Queramos o no, la marca España se ve afectada de lleno por la imagen de crisis económica y política que ofrecemos al exterior. Debemos promocionar España en el extranjero e internacionalizar empresas turísticas, pero como primera medida para dar valor a nuestra marca apostaríamos por no bajar los precios cuando hay demanda, reflotando la planta hotelera y las infraestructuras.

La sostenibilidad y la calidad turística ganan adeptos. Iberalta se encuentra en la vanguardia de esa tendencia, pero ¿y el mercado español? ¿se alcanzan criterios de excelencia?

Debemos vendernos mejor. Si España se sitúa en el cuarto lugar como destino turístico a nivel mundial, ¿por qué tenemos el precio medio de nuestros alojamientos por debajo de otros países menos relevantes? Esto quiere decir, o que la planta hotelera española no está suficientemente valorada, o realmente no sabemos valorarnos poniendo precios, por lo que no sabemos vendernos, sobre todo en el extranjero. En iberalta, no solo reflotamos empresas sino que les infundimos estrategias basadas en el crecimiento y en la autovaloración

¿Qué retos se plantea Iberalta dentro y fuera de nuestras fronteras para los próximos años?

Nos planteamos crecer. Durante éste último año hemos elaborado un ambicioso plan de expansión internacional con el que pretendemos reforzar nuestra presencia en diferentes mercados emergentes, como América Latina y Asia, además de afianzar nuestro posicionamiento en otros mercados en los que llevamos años trabajando.

Nuestra trayectoria y experiencia nos permite ofrecer servicios para cualquier tipo de empresa turística, y en cualquier momento de su vida, contando con un know how muy definido y fácil de exportar a cualquier mercado internacional. En España seguimos manteniendo nuestro liderazgo en el sector, y más ahora que contamos con oficinas en Madrid y Barcelona.

¿Qué clase de hábitos incorpora el viajero que sean novedosos o que puedan establecerse como constantes?

Sin duda el viajero cuenta cada vez más con servicios basados en las nuevas tecnologías, y esto también seguirá en aumento. No obstante, tampoco es oro todo lo que reluce, y los servicios turísticos tradicionales y off line vuelven a tomar posiciones.

La polaridad del consumo turístico: el low cost y las experiencias Premium o de lujo se desarrollan paralelamente. ¿Significa eso que en el futuro sólo habrá dos maneras de viajar, dos tipos de viajeros, dos tipos de productos?

No lo creemos. En realidad esto siempre ha existido, pero en épocas de crisis las diferencias se acentúan aún más. Indudablemente el viajero de clase media seguirá existiendo y comenzará su actividad en cuanto la tormenta económica haya pasado. El problema aparece cuando se confunde al cliente ofreciéndole un producto premium a un cliente lowcost o viceversa. Desaparece la polaridad, las diferencias, las categorías, etc y todo se alinea en torno al precio

Según la OMT, el turismo mundial creció un 4 % en 2012 y se augura un crecimiento anual del 3,3% de media hasta 2030, con incrementos de entre 40 y 42 millones de viajeros al año hasta dicha fecha. ¿Cómo interpretar un dato tan esperanzador? ¿es acaso demasiado optimista?

De momento nos quedamos con que la previsión para este año sea positiva en cuanto a crecimiento, y que España se vea beneficiada en todos los sentidos por esto. Pero me temo que el mercado emisor nacional sufrirá un parón preocupante y dependeremos del mercado internacional a bajo precio.

¿Qué países se afianzan en los rankings mundiales y cuáles son las razones?

Entre los primeros puestos seguimos estando España, Francia, EE.UU,  Italia y China. Entre las razones podemos destacar la calidad y diversidad  la promoción, o el prestigio de la marca turística. En cuanto a países emisores los primeros puestos son para Rusia, China, India, Brasil, Alemania y, en definitiva, aquellos países en los que la economía y el mayoreo son fuertes.

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