Pese a que el plazo otorgado a la entidad para llevar a cabo el proceso de ajuste es de tres años, Bankia pretende acelerar los pasos y tener culminada la práctica totalidad del proceso dentro de un año, con el fin de dotar de estabilidad a la franquicia y preservar la mejor calidad en la atención a los clientes. En paralelo a la reestructuración de la red se producirá también el ajuste de los Servicios Centrales.
Una vez acabado el proceso, Bankia contará con alrededor de 2.000 oficinas y seguirá siendo una franquicia de ámbito nacional, con una mayor concentración en los territorios de origen del grupo y sus ámbitos de influencia.
El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, afirmó que “esta reordenación es necesaria para mejorar la eficiencia y la rentabilidad de Bankia, garantiza la viabilidad del proyecto y la posibilidad de retornar el apoyo público recibido”. “Con una red de 2.000 oficinas, Bankia seguirá teniendo presencia en todo el territorio nacional y preservará el empleo de 14.500 personas”.