El SIB se ha creado como un puente tecnológico con el sector financiero que, una vez activado por cada empresa asegurada, permitirá a sus bancos acceder a la información de las coberturas del seguro en cada relación comercial y financiar esas ventas amparándose en el análisis y la cobertura de Crédito y Caución.
El director de Negocio de Crédito y Caución, Carlos Muniesa, declaraba que: «El seguro de crédito es una de las garantías más sólidas que pueden obtenerse del cobro de una venta a crédito de bienes o servicios. Lo que faltaba para cerrar el círculo de la financiación era un sistema de información como el SIB, que aporta unos niveles de transparencia inéditos sobre el estado de esas garantías».
A través del SIB, cada empresa asegurada por Crédito y Caución accede a un listado de su cartera comercial para activar, cliente a cliente, las cláusulas de beneficiario a favor de su entidad financiera y los permisos de visualización. El banco conocerá a partir de ese momento las líneas de crédito solicitadas a Crédito y Caución, el crédito comercial concedido y cubierto por la aseguradora y la existencia de anomalías que pudieran poner en riesgo la cobertura.
Cada cliente puede vincularse a una única entidad financiera, pero el sistema permite a cada empresa asegurada trabajar a través del SIB con tantos bancos como estén financiando su actividad comercial.
El objetivo que persigue la compañía aseguradora es poner sobre la mesa las importantes garantías del seguro de crédito para impusar la labor de la banca a la hora de financiar al tejido empresarial español.
La importancia del SIB reside en que lo implementa el primer operador del seguro de crédito interior y a la exportación en España, que analiza y cubre las ventas del 54% del tejido empresarial asegurado: la creación de este sistema de garantías adicionales para la banca libera potencialmente líneas de crédito a la empresa española asegurada por un importe equivalente a sus 80.000 millones de euros en ventas.