El Ejecutivo griego culminó el lunes algunas de las exigencias de la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y FMI) para el desembolso de la ayuda, esperada en Atenas desde el verano y necesaria para la recapitalización de los bancos.
La Comisión Europea, por su parte, afirmó que los ministros de Finanzas de la eurozona y el FMI «tienen que llegar a un acuerdo» hoy en el Eurogrupo sobre la sostenibilidad de la deuda griega y las nuevas necesidades de financiación de Grecia.
A dia de hoy, no hay acuerdo de la troika sobre la fecha en que la deuda griega debe ser considerada sostenible, después de que los ministros de Finanzas de la eurozona abogaran por dar a Grecia dos años más (hasta 2022) para reducir su deuda al 120 % del PIB, frente al FMI que insiste en mantener el calendario original de 2020.
El borrador del informe de la troika que presentaron las tres instituciones hace una semana al Eurogrupo revela que Grecia necesitaría una ayuda adicional de 32.600 millones de euros hasta 2016 con la extensión de dos años que los países de la moneda única acordaron dar a Atenas para alcanzar un superávit primario (antes del pago de intereses) del 4,5 %.
También se contempla un alargamiento de los vencimientos y que el BCE renuncie a los beneficios obtenidos sobre los bonos griegos que acumula por valor de 55.000 millones de euros, estimados en hasta 15.000 millones, y los pase a los bancos centrales nacionales, para que luego los Gobiernos los transfieran a Grecia.