La XXII Cumbre Iberoamericana comienza hoy viernes en Cádiz con el objetivo principal de que los líderes de América Latina, España, Andorra y Portugal analicen la situación económica mundial y busquen de forma conjunta salidas a la crisis.
España, que acoge por primera vez desde 2005 este foro, quiere dar un nuevo impulso a esta reunión, que fue creada en 1991, y que ha ido perdiendo interés en las últimas convocatorias.
A esta cita no acudirán los presidentes de Cuba, Venezuela, Argentina, Uruguay y Paraguay, auqnue sólo este último será el país que no cuente con no tendrá ningún representante en la cumbre, ya que el resto de líderes enviará a altos cargos de su Gobierno.
Uno de los temas centrales de la reunión será la actual situación económica mundial, con una particular atención a las crisis de deudas soberanas en la ‘eurozona’, y las maneras de afrontar esta situación de manera conjunta.
No en vano España es el segundo inversor en América Latina, cuyas exportaciones también se ven afectadas por la crisis en la ‘eurozona’, como le ocurre a otras economías del mundo.
España, aprovechará la ocasión para ofrecer de primera mano la visión realista por la que atraviesa en país, y defenderá que para salir de la crisis no sólo hacen falta programas de asusteridad sino iniciativas para impulsar el crecimiento y una apuesta por compras decididas de deuda soberana.
La cumbre de Cádiz también permitirá que América Latina, necesitada de grandes infraestructuras, analice posibilidades de cooperación en este ámbito con España, cuyas empresas son líderes en este sector.
España también aprovechará la cita de Cádiz para buscar el compromiso de sus socios de que respaldarán su candidatura a ingresar como miembro no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU en el bienio 2015-2016, a cambio de apoyar otras candidaturas de sus aliados iberoamericanos.