Por el momento , la fórmula elegida para crear el futuro banco malo ha levantado críticas , la sociedad de gestión que aglutinará los activos problemáticos de la banca española y que, según ha explicado el ministro de Economía en el Congreso, contararía con una presencia mayoritaria de inversores privados.
Según ha explicado De Guindos, en España la transferencia de esos activos se realizará a «un precio muy conservador» que permita al banco malo obtener rentabilidad de la gestión. El ministro ha reconocido que esa opción puede generar pérdidas en los bancos que traspasen los activos, pero ha asegurado que se podrán cubrir gracias a las inyecciones de capital público que puede llevar a cabo el Estado con la ayuda recibida de Bruselas.