La entidad financiera refleja un exceso de capital en el escenario base de 677 millones de euros y que en el teórico escenario de máximo estrés los requerimientos de capital ascenderían a 3.200 millones de euros de necesidades de capital futuro, afirma que tiene capacidad suficiente para cubrir con sus propios recursos dichos requisitos.
El banco ha señalado que su política ha sido siempre la de no solicitar ayudas públicas y sí generar los recursos necesarios a través de la retención de beneficios y la aportación de capital de sus accionistas. Dicha política se mantiene sin cambios descartándose recurrir a inyecciones de capital público en ningún caso. Asimismo, Banco Popular seguirá invirtiendo, prestando y proporcionando sus servicios a todos sus clientes como lo ha venido haciendo ininterrumpidamente desde 1926.
Banco Popular ha destacado que los resultados de las pruebas de esfuerzo a la banca se han calculado bajo hipótesis de escenarios macroeconómicos teóricos y a los que se da, en el caso más adverso, menos de un 1% de probabilidades de que ocurran (por ejemplo, que el PIB español caiga este año más del 4%). El escenario base, en cambio, se encuentra en línea con las previsiones reales para España de las principales instituciones internacionales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Comisión Europea o la OCDE.
La entidad cuenta con una sólida capacidad de generación de ingresos y la mejor eficiencia de la banca europea. En los seis primeros meses de 2012, Banco Popular obtuvo 1.178 millones de euros de margen de explotación antes de provisiones, lo que en una extrapolación simple en el período 2012-2014 representaría 7.068 millones de euros de capacidad de saneamientos para afrontar escenarios adversos.