En total 523 miembros del Bundestang votaron a favor de modificar el funcionamiento del fondo de rescate y ampliar su dotación, mientras que 85 han votado en contra y tres se han abstenido.
Con esta reforma, pactada por los líderes del Eurogrupo el 21 de julio, el fondo de rescate podrá comprar deuda pública en los mercados secundarios, recapitalizar bancos y dar líneas de crédito preventivas a los países con problemas para que no tengan que acudir a un rescate completo.
En el caso de Alemania, la modificación del EFSF acordado por los líderes europeos eleva las garantías que debe aportar el país desde los 123.000 millones de euros hasta 211.045 millones de euros.
Con la aprobación en Alemania, ya son once los países de la eurozona que han dado el visto bueno a la flexibilización del fondo de rescate, que aún está pendiente de aprobación en los otros seis miembros de la unión monetaria.