La Confederación Española de Comercio (CEC) ha mostrado su rechazo a la recomendación realizada por la Comisión Europea de aumentar el impuesto sobre valor añadido al considerar que esta medida fiscal provocará un agravamiento de la ya, por sí difícil, situación del comercio español.
La CEC coincide en el rechazo con el Gobierno Central, que también ha expresado su oposición a la recomendación de Bruselas. La ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, indicó que “estrangularía el crecimiento económico”.
Por su parte, el presidente de los comerciantes españoles, Manuel García-Izquierdo Parralo, ha reconocido la preocupación e inquietud que del sector, ya que otra subida del IVA repercutiría negativamente en el consumo interno. García- Izquierdo declaró que; “El sector ya sufrió las consecuencias del alza de este impuesto hace casi un año. Entonces, la mayoría de los comerciantes decidió, de forma voluntaria, no repercutir la subida en los precios a costa de sus márgenes comerciales con el fin de que no afectara a sus clientes y redujera aún más sus ventas”.
Esta medida de carácter fiscal supondrá un enorme varapalo para el sector porque se generará una situación que muchos comerciantes no podrán sobrellevar. “La contención del consumo será aún mayor y habrá todavía más comercios obligados a reducir plantilla y a cerrar establecimientos”, señaló García-Izquierdo.