La leve exposición de la banca española en Portugal no condiciona la afectación negativa del mercado ibérico.
Portugal es para España uno de sus principales socios comerciales y, pese a que los expertos aseguran que la influencia de la caída de la economía lusa y su consiguiente rescate por parte de la Unión Europea no va a tener consecuencias desastrosas para la banca española, sin embargo sí es muy posible que determine de manera negativa la cuenta de resultados del importantísimo número de empresas españolas afincadas en Portugal y al comercio bilateral entre España y Portugal.
Ya empiezan a producirse las manifestaciones acerca de la afectación del denominado Mercado Ibérico, y eso claramente tendría consecuencias negativas para las empresas españolas y por tanto para la recuperación de la economía española.
Por su parte, la principal exposición de nuestros bancos a la coyuntura económica de Portugal, corresponde a aquellos que poseen redes de distribución, entre los que se encuentran Popular, Santander y BBVA, representando esta actividad en el balance de cada uno de ellos del 8’6%, 4% y 1’4% respectivamente, exposición que se fundamenta en préstamos al sector público.
El mayor problema sería que la economía portuguesa comenzara una fase recesiva o de crecimiento cero durante un largo periodo de tiempo, ya que la UE va a obligar a Portugal a ajustar sus cuentas públicas, a que no crezca el negocio bancario y también a que se produzca un aumento en la morosidad.