El Global Services Location Index (GSLI) de A.T. Kearney analiza y clasifica las 50 localizaciones más idóneas para actividades de offshoring a través de 39 variables subdivididas en tres categorías: “costes”, “competencias y capacidad profesionales” y “entorno empresarial”.
India, China y Malasia, gracias a las altas puntuaciones obtenidas en las categorías de competencias y capacidades profesionales y de costes, vuelven a ocupar los tres primeros lugares del Índice. Mientras que otros países como los Estados Bálticos, Reino Unido, México y Emiratos Árabes Unidos escalan posiciones gracias a los movimientos en los tipos de cambio.
El estudio sitúa a España en el tercer destino más atractivo de Europa Occidental, por detrás de Reino Unido y Alemania y aventajando a Francia, que este año se coloca en 4º lugar. Al igual que ha ocurrido en Reino Unido o Alemania, la crisis económica y los tipos de cambio han hecho que España experimente una reducción relativa de los salarios y gastos ligados a las actividades de relocalización, lo que le ha llevado a incrementar un 42% su puntuación en atractivo financiero. Además, ha aumentado un 8% su nota relativa a las competencias y capacidades profesionales.