La Internacionalización: desde la Organización Empresarial hasta las empresas que nacen globales - Moneda Única
Opinión

La Internacionalización: desde la Organización Empresarial hasta las empresas que nacen globales

Opinión

Rodrigo Martín García, Profesor de Economía de la Empresa de la UNED.
Eva Ballesté Morillas, Profesora de la Universidad Pontificia de Comillas-ICADE.


Los mercados exteriores
son factores de impulso
a la internacionalización

La internacionalización nace como una respuesta a la evolución del entorno empresarial que, como el resto de iniciativas estratégicas, debe entenderse desde un punto de vista dinámico.

Existen varios modelos que recogen distintas perspectivas desde las cuales parte la iniciativa empresarial para abrir el marco de actividad a otros mercados geográficos.

De acuerdo a la Teoría de la Organización Industrial, desarrollada a lo largo de la década de los 70, la internacionalización de la empresa se basa en procesos de concentración de empresas que traspasan sus fronteras nacionales localizando instalaciones productivas en los mercados exteriores, para lo que deben contar con ventajas competitivas exclusivas, que les permitan compensar las dificultades que supone el acceso a un mercado exterior.

Según la Teoría de la Internalización, el acceso a mercados exteriores se produce como sustitución del propio mercado en mejores condiciones, proporcionando ventajas de localización en costes, economías de escala y estructura del mercado objetivo.

Los trabajos de Dunning construyen un marco teórico que se sitúa en el punto intermedio entre las dos teorías anteriores: propone un proceso racional en el que las ventajas específicas de la empresa para acometer con éxito su proceso de internacionalización vienen marcadas por los costes y las ventajas de atender a determinados mercados que son atractivos, de acuerdo a la estrategia de la empresa a largo plazo.

El Enfoque Macroeconómico parte de una situación en la que una empresa cuenta con desventaja comparativa frente a un mercado exterior, de forma que la implantación en este último permite obtener mejoras superiores a las conseguidas mediante la práctica comercial.

El Modelo de Uppsala, o modelo nórdico, pone el foco en la distancia psicológica percibida por la firma, por lo que las interacciones permanentes y el desarrollo del conocimiento sobre los mercados exteriores serían factores de impulso a la internacionalización.

El grupo de teorías aglutinadas dentro del Enfoque de Innovación orientan a la empresa hacia la actividad exportadora ante la existencia de condiciones externas más favorables frente al mercado local.

El Modelo del Ciclo de Vida de Vernon ofrece una perspectiva de proceso en la que el desarrollo de nuevos productos se ve condicionado por dos factores: el contexto empresarial y el ciclo de vida de los productos ya existentes.

El proceso empleado
por las “born global”
parte de la consideración
del mundo como un
único mercado

Entre los diversos modelos desarrollados para explicar las fases de desarrollo del comportamiento exportador destaca el Modelo de Organización en U (U-Model), en el que, mediante una aproximación conductista, se define el proceso de internacionalización de una empresa como un patrón de desarrollo evolutivo, lento y gradual en el tiempo.

Sin embargo, la generalización de nuevos instrumentos y mecanismos empleados para reducir el riesgo, la innovación tecnológica y la transformación del “scope” de la empresa, derivada del fenómeno de la globalización, han propiciado una realidad más compleja.

El entorno se ha ido acelerando progresivamente, tensando los recursos y las capacidades de las empresas, en respuesta a la necesidad de adaptación continua, en un ámbito extremadamente dinámico y competitivo, donde el cambio es el factor esencial. Así, como indica Mateos (1997), el estilo de dirección debe ser consistente con este nuevo modelo de gestión empresarial y, por lo tanto, contingente y adaptativo. Aquí, el secreto del éxito está en  organizaciones más flexibles, capaces de aprovechar todas las capacidades y la creatividad de los equipos de producción, más allá de la tecnología, aplicando su énfasis a eliminar ineficiencias, mejorando la organización y la dirección del trabajo y, a veces, creando redes de compañías.

El Enfoque de Redes explica la internacionalización en función de las redes sociales que permiten disminuir el coste de búsqueda de mercados exteriores. Los acuerdos de cooperación con terceros permiten la compartición de recursos, capacidades o actividades, con el fin de conseguir el acceso a nuevos mercados, el aprendizaje conjunto y la mejora de la posición competitiva.

La información se distribuye en la sociedad por interacción social a través de relaciones puente que vinculan a personas de diferentes grupos sociales. Las redes sociales crean vínculos de confianza mutua que repercuten en un menor riesgo agregado.

Este Enfoque de Redes abre la puerta a las PYMES a este proceso, al que pueden recurrir para superar sus limitaciones de tamaño, gracias a la fluidez y dinamismo de su gestión. Pueden así minimizar el riesgo de su internacionalización, mediante acuerdos entre agentes e intermediarios (Johanson y Mattson, 1998).

Finalmente, surge el fenómeno conocido como empresas de acelerada internacionalización o “born global”, relativo a empresas de reciente creación que siguen un enfoque global desde su creación (considerando tal a aquellas que internacionalizan su actividad durante sus dos primeros años de vida).

El proceso empleado por las “born global” parte de la consideración del mundo como un único mercado potencial, en el que selecciona los nichos de mercado más adecuados a sus características distintivas. Rialp et al (2001), identifican 10 factores que determinan la existencia de este tipo de empresas: una concepción global, directivos con experiencia internacional, compromiso, redes, intangibles asociados al conocimiento, creación de valor añadido, nichos de mercado,  pequeños clientes y relaciones cercanas, flexibilidad ante los cambios.

Los autores que estudian este nuevo tipo de compañía relacionan tres factores importantes en la aparición de esta tipología de empresas: las nuevas condiciones del mercado, los desarrollos tecnológicos en áreas de producción, transporte y comunicación y las capacidades y habilidades de las personas (emprendedores). Entre los estudios que más destacan en las born global se hallan Mc Dougall, Shane y Oviatt (1994) y Plá Barber y Cobos Caballero (2002). Estos autores consideran que la disminución de los costes de comunicación y transporte, unido al fácil acceso a las nuevas tecnologías de la información y la integración de economías regionales, hace posible nacer global.

En esta nueva realidad, cobra un significado mayor, por su trascendencia, el análisis de las interacciones de la empresa con su entorno y la cohesión en el ámbito interno, de forma que se disponga de un sistema eficaz de respuesta al cambio o, lo que es lo mismo, de un mecanismo de avance y supervivencia en un entorno altamente competitivo.

 

Rodrigo Martín García
Profesor de Economía de la Empresa de la UNED.
Eva Ballesté Morillas
Profesora de la Universidad Pontificia de Comillas-ICADE.

 

 

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