El grupo vasco Gipuzkoa Aurrera (GA) ha presentado un novedoso sistema para la gestión del flujo de vehículos. Coordinado por Gaia-ClusterTEIC y el Clúster de Movilidad y Logística de Euskadi, este novedoso proyecto ha sido desarrollado íntegramente por empresas guipuzcoanas y pretende convertirse en un referente internacional. Un proyecto de alto valor tecnológico, con vocación de servicio y que posibilitará optimizar la gestión de las infraestructuras y la eficiencia de la movilidad del tráfico de vehículos. La implantación de este sistema permitirá aligerar el estado de las carreteras, reducir los accidentes y anticiparse a eventuales contratiempos.
El grupo vasco Gipuzkoa Aurrera (GA), con la colaboración de los clusters vascos de Electrónica, Informática y Telecomunicaciones, y de Movilidad y Logística de Euskadi , presentaron públicamente ayer un proyecto conjunto para la puesta en marcha de un innovador sistema de monitorización y gestión del flujo de vehículos. GA es un grupo conformado por Kutxa, Adegi, Mondragón, el Ayuntamiento de San Sebastián, la Cámara de Comercio y la Diputación Foral de Guipúzcoa, con el objetivo de impulsar los grandes retos estratégicos del territorio donde operan. Y, en esta ocasión, han promovido junto con GAIA y MLC ITS, un proyecto en el que se pone la tecnología al servicio de la ciudadanía y mediante el que se pretende optimizar la gestión de las infraestructuras, la eficiencia de la movilidad de vehículos y personas, y contribuir a la mejora de la calidad de vida y del desarrollo sostenible.
Asimismo, GA concibe este proyecto con una vocación de servicio y pretende convertirlo en una unidad de referencia mundial en la investigación aplicada de modelos de gestión de flujos de vehículos apoyados en las TIC’s. La implantación del Sistema de Gestión de Flujos de Vehículos permitirá, entre otros aspectos: aligerar el estado de las carreteras, aprovechando toda la red viaria, controlar los puntos de mayor densidad de tráfico para reducir los accidentes, anticiparse a eventuales contratiempos, así como reducir los tiempos de los desplazamientos, el coste económico de los mismos para los conductores, aumentar el rendimiento del uso de los vehículos y minimizar el impacto medioambiental.