Parece que como si de tratar la gran recesión y crisis financiera, sea ahora cuando los inversores se lanzan a cometer el mismo error que hace una década provocó aquella catástrofe de consecuencias enormes que todavía hoy se padece. Las subprime hizo que, tras la quiebra, se diera el generalizado rescate de la banca en todo el mundo y hoy, como si nada hubiera pasado, los bancos más grandes vuelven a comprar los bonos de alto riesgo en busca de rentabilidades olvidadas.
Los grandes inversores están comprando esos bonos vinculados a las hipotecas al tiempo que descienden su posición en los bonos basura, movimiento que se estima que ya ha producido este año rentabilidades cercanas al 7%.
Motivos como que la vivienda en estados unidos se recupera y que la demanda se aproxima a superar la oferta, refuerzan esta estrategia.
Por su parte, los bonos hipotecarios que tienen más riesgo que las hipotecas solventes pero menos que las subprime han subido alrededor del 6,3% en lo que va de año.