El profesor de Marketing de ESADE estima que durante esta semana las ventas offline ascenderán a 5.500 millones de euros, y que las realizadas a través de la red alcanzarán a otros 1.300 millones
“El incremento las ventas con respecto al año anterior será de un 10% más en tienda y de un 15% más en internet”, comenta Costa.
“Las ventas de este Black Friday aumentarán un 10% respecto al año anterior”, adelanta Gerard Costa, profesor de Marketing de ESADE, quien explica que en esta campaña se han unido dos factores clave: “El interés creciente de las marcas y de los consumidores por estas fechas, y la recuperación del consumo”. “El Black Friday ha aumentado su grado de notoriedad —explica—. En estos momentos el 80% de los españoles ha oído hablar de él y el 50% tiene intención de participar”. Tanto es así, que el profesor de ESADE estima unas ventas de 5.500 millones de euros en compras offline y de otros 1.300 millones en compras a través de la red durante toda esta semana: “Un 10 % y un 15% más que el año anterior, respectivamente”.
El profesor de ESADE habla de semana de campaña y no distingue canales de compra porque “en España se ha instalado de esta manera. No es solo un día y se aplica a las compras tanto online como offline”. En Estados Unidos, el país que dio origen a este fenómeno, es un concepto totalmente distinto según afirma Costa: “El Black Friday original se produce tras el Día de Acción de Gracias, un viernes que es fiesta y que hay muchas personas desplazadas para ver a sus familiares”. “Se celebra exclusivamente para una compra física, voluminosa, que se debe realizar con el coche y se aprovecha a hacerla de camino a casa —argumenta—. De ahí que también celebren el Cyber Monday, para adquirir aquello que no han comprado el viernes y que pueden adquirir después, más cómodamente y tras la reflexión serena del fin de semana”. “En España, el Cyber Monday no tiene sentido ya que el Black Friday se extiende hasta el lunes y permite compras online desde el principio”, resume el profesor para quien esta fecha es solo clave para “los usuarios habituales de este tipo de comercio”.
“Importamos el Black Friday en el momento más oportuno, en 2007, durante la crisis”, explica el profesor de Marketing de ESADE. En su opinión, “si hubiera llegado a principios de los 2000 no habría calado, pero apareció en el preciso momento en el que las familias empezaron a reflexionar más, a realizar una compra más inteligente”. Un proceso en de reflexión y comparación que llevan siendo claves estos últimos cuatro años y en los que la campaña del Black Friday ha calado en la mente del consumidor— “en la actualidad, el Black Friday concentra el 16 % del total de las búsquedas en Google”— aunque no tanto en su compra —“solo supone entre el 5% y el 6% de las ventas anuales”— .
Aun así, la celebración del Black Friday es muy importante para las marcas en nuestro país porque, como afirma Costa, invita al consumidor “a salir y mirar”: “Anticipa un proceso que se solía iniciar en el puente de la Constitución y ayuda al distribuidor a establecerse como un referente para las compras de Navidad”. “Quizá no sea el día en el que más se vende, pero sí en el que más tráfico de personas hay en la tienda”, concluye el profesor.
Por último y en comparación con otra campaña de descuento tradicional en España, la de las rebajas, Costa encuentra importantes diferencias: “Se produce un comportamiento en el consumidor inexistente en el pasado, inesperado y por lo tanto, sorprendente”. “Las rebajas llegaban tras el gran desembolso de la Navidad, eran un gasto adicional para productos ajenos a ella; el Black Friday es todo lo contrario”.