El mercado automovilístico mundial se mantiene dividido en 2016: por un lado, Europa, China y Estados Unidos registran un fuerte crecimiento del número de matriculaciones.
Por otro, India marca el paso, Japón patina, y Rusia y Brasil continúan su caída en picado. Las políticas públicas (incentivos fiscales, políticas monetarias, riesgos políticos) dictarán las dinámicas de numerosos mercados. A pesar de los buenos resultados, los fabricantes están atascados entre la ralentización de la producción (+2% en 2016 y +1% en 2017) y las enormes necesidades de inversión para un futuro sin carbono y autónomo. España registra un incremento de ventas en torno a +10% en 2016, pero el segundo mayor fabricante de vehículos europeo tendrá que afrontar el fin de las subvenciones al desguace, lo que ralentizará las ventas en 2017. Solunion analiza la situación del sector mundial del automóvil a partir del informe «Parachoques públicos para el mercado del automóvil», de su accionista Euler Hermes, con previsiones de crecimiento de ventas, medidas por las matriculaciones, para los años 2016 y 2017, y los diferentes desafíos del mercado automovilístico. Rusia y Brasil fuera de la carrera, India y Turquía en ralentización, Japón patina. En 2016, la incertidumbre económica y política de los países emergentes impacta directamente en el mercado del automóvil. «La continua caída en los mercados de Brasil (-19% en 2016) y Rusia (-11%) es violenta: las matriculaciones se han dividido entre dos en menos de cuatro años. El contragolpe petrolero, la crisis de financiación y las incertidumbres políticas cuestan caro a Rusia y a Brasil, ambas en recesión, como sus mercados automovilísticos», explica Ludovic Subran, economista jefe de Euler Hermes. Las matriculaciones indias (+1%) y turcas (-1%) experimentan un severo frenazo en 2016. A pesar de una población de casi un millardo de habitantes, solo 2 millones de vehículos se venden cada año en la India. Los fabricantes intentan convencer al mercado con una oferta de ultra bajo coste, pero tienen el problema del bajo poder adquisitivo de las familias y de la infraestructura de carreteras limitada. En Turquía, la inestabilidad política crea un clima de desconfianza sobre las ventas de bienes duraderos y no es buena señal para una recuperación de las ventas. Con respecto a Japón, el mercado automovilístico ha sido volátil durante varios años por diversos motivos, desde el precio del yen a los estímulos económicos. Después de una caída de -14% en 2015, seguida de un aumento del IVA, las matriculaciones japonesas deberían estabilizarse en 2016. El crecimiento de las ventas podría estar a la vista desde 2017, gracias al retraso de la subida del IVA, prevista inicialmente para abril de 2017, a 2019. 2016 será el tercer año consecutivo de crecimiento de ventas para el mercado automovilístico europeo con una previsión de crecimiento de +5,5%. El conjunto de los países europeos contribuirá al buen desarrollo de la región. Italia y España siguen recuperando terreno con una subida de las ventas de +10%, aunque aún por debajo de sus niveles previos a la crisis. Francia (+6%) y Alemania (+5%) van mejor y deberían recuperar por fin su nivel anterior a la crisis.
Por último, en Reino Unido, las matriculaciones alcanzarán un pico de cerca de 2,6 millones de unidades. En todo caso, se recomienda prudencia, puesto que 2017 podría ser el año del estancamiento, particularmente en los mercados británico y español, que podrían registrar una caída de las ventas de alrededor de -10%, debido al Brexit y al final de los incentivos al desguace en España. Año récord a la vista para Estados Unidos: «Con 18 millones de unidades vendidas, el mercado americano alcanzará en 2016 un pico histórico. El país continúa beneficiándose del contragolpe petrolífero y del retraso sine die de la subida de los tipos de interés por la Fed. Entra así en el séptimo año consecutivo de crecimiento de las matriculaciones (+1%). Sin embargo, la previsión de fin de estos refuerzos debería engendrar en 2017 una inevitable contracción del mercado de -2%», explica Ludovic Subran. China, primer mercado automovilístico mundial, acusó una aguda caída de las ventas en 2015. La intervención inmediata del Gobierno, vía bajada del IVA sobre los vehículos pequeños y medianos, volvió a dar vida al mercado, que recuperó así el crecimiento en 2016 (+8%). Una estrategia que debería renovarse en 2017, sosteniendo de nuevo las matriculaciones (+5%). En 2016 y 2017, los fabricantes de automóviles deberían registrar buenos resultados, fruto de los esfuerzos sobre los costes pero sobre todo por la recuperación de la demanda. En Estados Unidos, por ejemplo, se espera un aumento de los ingresos de +3% y los márgenes operativos se mantendrán en torno a 4,7%. En Europa, los fabricantes alemanes registran rentabilidades operativas cercanas al 7% y las de los franceses se acercan al 4,5%. En cuanto a cifra de negocio, se espera un crecimiento de +6% en Alemania y de +5% en Francia en 2016 (+4% y +3% respectivamente en 2017). Sin embargo, el crecimiento de la producción mundial se ha ralentizado a en torno a +2% en 2015 y 2016, y se espera que caiga a +1% en 2017. «Esta bajada de ritmo impone a los fabricantes continuar explorando nuevos mercados, a menudo más arriesgados, adaptar herramientas y productos, y continuar localizando sus instalaciones de producción allá donde los costes son menores, sobre todo para los vehículos de entrada de gama. Todo esto sin olvidar invertir, sobre todo en servicios y tecnología, para una experiencia cliente de primera clase», analiza Ludovic Subran. En Europa, por ejemplo, las ganancias de competitividad en algunos países han acelerado las transferencias de producción hacia los países de bajo coste (principalmente al este y al sur). Francia e Italia, debido al fuerte posicionamiento de los fabricantes en modelos pequeños, también han experimentado importantes bajadas de producción (-35% y -21%, respectivamente). «Más allá de una simple lógica de costes, el desarrollo de nuevas gamas, diferenciadas (SUV o 4×4) o posicionadas (tope de gama), permite mantener buenos volúmenes de producción en las zonas de coste alto. La estrategia de producto de los fabricantes y los acuerdos regionales de competitividad pueden permitir a la industria automovilística seguir siendo competitiva y rentable, invirtiendo en el futuro» destaca Yann Lacroix, analista sectorial de Euler Hermes. Las restricciones e incentivos medioambientales (restricción de la circulación en ciudad, subvenciones a vehículos ecológicos) impulsan al conjunto de los fabricantes a posicionarse en nuevas tecnologías, yendo del híbrido al todo eléctrico. Pero el camino hacia un futuro totalmente sin carbono todavía será largo. Las inversiones que quedan por realizar son considerables, sobre todo porque se añaden a las relativas a la autonomía de los vehículos. Estos proyectos se extenderán varios años y suenan ya como la próxima revolución de una industria automovilística que ya tiene más de un siglo. Solo en 2014, estas inversiones representaron, para la industria europea, un presupuesto de I+D de cerca de 45.000 millones de euros, es decir, +8% con respecto a 2013. Esto hace del automóvil el primer sector industrial en términos de I+D», explica Lacroix. El mercado español, que se mantuvo vivo por más de cuatro años, ha recuperado algo de impulso, alcanzando más de un millón de unidades a finales de 2015 y se prevén 1,1 millones a finales de 2016. Sin embargo, el mercado, que sufrió un colapso al bajar de 1,5 millones de unidades en 2008 a menos de 0,7 millones en 2013, no ha recuperado hasta ahora sus volúmenes previos a la crisis. El final anunciado de estos incentivos, por valor de 2.000 euros por vehículo, conducirán a una mayor ralentización de las ventas de automóviles en 2017. Se prevé un aumento de las ventas este año, a costa de una caída más pronunciada el próximo año, de alrededor del 10%. La producción, muy orientada a la exportación (86%), debería mantenerse estable. España es el segundo mayor productor europeo, con unos 2 millones de coches en 2016.