Las pérdidas anuales por falsificación de juegos y juguetes suponen el 16,6% de la facturación de las empresas jugueteras españolas según un estudio realizado por la OAMI.
Las falsificaciones afectan también a la pérdida del 13,7% de los empleos directos del sector en España. La Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ) agradece a la OAMI, la realización del estudio “El coste económico de la vulneración de los derechos de propiedad industrial e intelectual en los juegos y juguetes”, por dar luz sobre una actividad opaca por definición y especialmente dañina para la industria juguetera española. El estudio, presentado esta semana en Ibi, incluye la fabricación de productos como muñecos, figuras de acción, animales de peluche, juegos de mesa, instrumentos musicales de juguete, maquetas de trenes y rompecabezas, revela que el 16,6% de las ventas del sector del juguete en España se pierden debido a las falsificaciones. El sector del juguete en la Unión Europea y especialmente en España está compuesto, en su gran mayoría, por pequeñas y medianas empresas (PYMES), con una media de 10 trabajadores por empresa. De este empleo directo en España, el 13,7% se destruye cada año por culpa de las falsificaciones. Y estas pérdidas afectan también a los ingresos públicos en la Unión Europea, unos 370 millones de euros que dejan de ingresarse en concepto de pérdida de IVA, impuestos sobre la renta, cotizaciones a la seguridad social e impuestos de sociedades. El sector del juguete español es uno de los sectores más innovadores, siendo el segundo país de la Unión Europea en porcentaje de inversión sobre la facturación total y en empleados dedicados a la I+D (Informe sobre la competitividad de la industria del juguete. DG Enterprise and Industry. 2013). Además, el sector del juguete ocupa el puesto nº 8 en el ranking de registro de marcas entre todos los sectores, y el puesto nº 11 en el de registro de dibujos y modelos. Esto es así porque el juguete es un producto con un ciclo muy corto y con un alto componente de moda, lo que exige mucha renovación del catálogo.
Concretamente una media del 60% de los productos de cada empresa se renueva cada año. Por este motivo, las cifras aportadas por el estudio de la OAMI vienen a cuantificar el daño que las copias e imitaciones suponen para nuestras empresas, que no sólo atentan de forma directa contra su competitividad, sino que sobre todo desmotivan la realización de nuevas inversiones en innovación y diseño. En un momento como éste, en el que España sufre altas tasas de desempleo y necesita fórmulas para mejorar la competitividad de nuestras empresas, creemos que debemos centrarnos primero en dejar de perder competitividad y empleo por estas vías. Hace unos años, a propuesta del Senado se aprobó un Real Decreto que venía a reforzar los mecanismos de control en aduanas de los juguetes en materia de seguridad. Desde entonces, aun siendo necesario dedicar más recursos, ha aumentado el número de juguetes inseguros que son detenidos antes de llegar a los comercios españoles. Como en el ámbito de seguridad, también en materia de falsificaciones e imitaciones el sector del juguete se pone a disposición de las administraciones públicas, autonómicas, nacionales y europeas, para colaborar en la lucha contra estos delitos que socavan nuestro futuro.