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Las empresas españolas mantienen estancada su apertura exterior

La internacionalización de la empresas españolas continúan sin recuperar los niveles previos a la pandemia. En 2026, solo el 9% de las empresas vende en mercados internacionales, una proporción que se mantiene sin cambios desde 2024 y que refleja las crecientes dificultades para operar en un entorno global más fragmentado.

El aumento de las tensiones geopolíticas, la reconfiguración de los flujos comerciales y la aparición de nuevas barreras arancelarias están limitando la capacidad de las compañías para expandirse fuera de sus fronteras. En este contexto, la estrategia dominante sigue siendo el repliegue hacia el mercado doméstico.

Así, el 91% de las empresas españolas desarrolla su actividad exclusivamente en España. Además, en muchos casos su radio comercial es reducido: el 23% no vende fuera de su propio municipio y solo un 32% tiene presencia en todo el territorio nacional.

Navarra y País Vasco tienen mayor porcentaje de empresas exportadoras

La apertura internacional presenta diferencias territoriales relevantes. Navarra registra el mayor porcentaje de empresas con actividad en mercados globales (18%), seguida del País Vasco (17%) y La Rioja (16%).

También por encima de la media nacional se sitúan Comunidad Valenciana y Aragón, ambas con un 12% de empresas que operan fuera de España.

En el extremo opuesto, Canarias (3%), Baleares y Ceuta (5%), así como Castilla y León y Castilla-La Mancha (6%), muestran los menores niveles de presencia exterior.

En este contexto, Cataluña se mantiene como uno de los principales motores de la internacionalización empresarial en España. La comunidad concentra cerca de una cuarta parte de las exportaciones del país y cuenta con más de 17.000 empresas exportadoras regulares, apoyadas en un tejido industrial diversificado y una sólida base de pymes con vocación exterior.

Este posicionamiento refuerza el papel de la internacionalización como palanca clave de competitividad en un entorno global cada vez más exigente y fragmentado. Precisamente, los retos y oportunidades de este proceso centrarán el análisis de la jornada IMPULS EXTERIOR Barcelona 2026, que se celebrará el próximo 16 de abril en el World Trade Center Barcelona, donde expertos y empresas abordarán las claves para impulsar la presencia internacional.

IMEX BCN Países final baja
24 expertos de 31 países estarán atendiendo las demandas de entrevistas con los visitantes de IMEX Barcelona 2026 el próximo 16 de abril en el World Trade Center Barcelona.

La industria sostiene la actividad internacional

Por sectores, la internacionalización está claramente vinculada a la naturaleza de la actividad. La industria concentra la mayor proporción de empresas con presencia exterior (19%), seguida de logística (13%) y comunicaciones (12%).

En cambio, la hostelería (1%), la construcción (2%), la sanidad (2%) o la educación (5%) presentan una orientación mayoritariamente local.

Aumenta la dependencia del mercado de proximidad

Uno de los rasgos más significativos del tejido empresarial español es el crecimiento del peso de las empresas estrictamente locales, que ya superan en cuatro puntos los niveles prepandemia.

Este fenómeno es especialmente acusado en los territorios insulares: en Baleares y Canarias, el 48% de las empresas opera exclusivamente en su municipio.

Por sectores, la hostelería (82%), la educación (44%), la sanidad (37%) y el comercio (31%) concentran los mayores niveles de actividad local, frente a logística (4%), comunicaciones (6%) e industria (7%).

Más exposición al ciclo interno y menor diversificación del riesgo

En conjunto, los datos apuntan a una elevada dependencia del mercado doméstico: nueve de cada diez empresas afrontan 2026 sin diversificación internacional. Esta concentración incrementa la exposición al ciclo económico interno y limita la capacidad de amortiguar posibles shocks externos a través de la actividad exportadora.

En un entorno global más volátil, la menor apertura exterior del tejido empresarial puede traducirse en mayores niveles de riesgo comercial, especialmente en sectores con fuerte dependencia de la demanda local

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