El Gobierno de España ha reforzado su estrategia de apoyo al sector exterior con el despliegue del Plan de Respuesta y Relanzamiento Comercial, diseñado para mitigar el impacto de los aranceles estadounidenses y acelerar la diversificación de mercados de las empresas españolas.
Durante su comparecencia en el Congreso, el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, destacó la resiliencia de las exportaciones, que crecieron un 1,8% en 2025, superando el comportamiento de años anteriores pese al contexto internacional adverso.
Impacto desigual de los aranceles
La imposición de aranceles por parte de Estados Unidos en abril de 2025 ha frenado la tendencia alcista de las exportaciones españolas hacia ese mercado, aunque con diferencias por sectores.
Mientras el automóvil se ha visto especialmente afectado, otros segmentos como el farmacéutico y los bienes de equipo han mantenido un comportamiento positivo. En el caso del aceite de oliva, las exportaciones en volumen alcanzaron máximos históricos, pese a la caída en valor por la normalización de precios.
Tras la reciente decisión del Tribunal Supremo de EE.UU., el nuevo marco arancelario -con un gravamen general del 10%- resulta más favorable que el acuerdo previo entre la UE y EE.UU., especialmente para la mayoría de productos exportados.
Red de apoyo financiero a empresas
El plan del Ejecutivo incluye una batería de instrumentos financieros para sostener la actividad exterior. Entre ellos, destaca la movilización de 173 millones de euros en financiación a través de avales del ICO, con un claro protagonismo de las pymes (63% de las operaciones) y del sector del automóvil (85%).
Además, CESCE ha reforzado la cobertura de riesgos, con la emisión de pólizas por valor de 1.578 millones de euros que respaldan contratos e inversiones por más de 10.500 millones.
Por su parte, el Fondo para la Internacionalización de la Empresa (FIEM) alcanzó en 2025 una financiación de 665 millones de euros, prácticamente agotando su capacidad presupuestaria, mientras que otros instrumentos del ICO han movilizado más de 1.500 millones desde la puesta en marcha del plan.
Más servicios y atracción de inversión
El sector exterior español ha mostrado también fortaleza en el ámbito de los servicios. El turismo marcó récord en 2025, mientras que los servicios no turísticos alcanzaron los 120.000 millones de euros, duplicando prácticamente su volumen desde 2015.
España se consolida además como uno de los principales destinos de inversión extranjera, situándose como la sexta economía mundial en recepción de proyectos entre 2018 y 2025, con más de medio millón de empleos generados. En renovables, ocupa el segundo puesto global.
Diversificación comercial como prioridad
Ante la incertidumbre comercial, el Gobierno ha intensificado su apuesta por la diversificación de mercados. En este sentido, el acuerdo entre la UE y Mercosur, cuya entrada en vigor provisional está prevista para el 1 de mayo, permitirá eliminar más del 90% de los aranceles y generar un ahorro estimado de 500 millones de euros anuales para las empresas españolas.
El sector del automóvil será uno de los principales beneficiados, con la reducción progresiva de aranceles actualmente situados en el 35%, mientras que el agroalimentario ganará acceso preferente para productos como aceite de oliva, vino o quesos.
A ello se suman los acuerdos comerciales recientes con India y Australia, que amplían el acceso a mercados estratégicos y refuerzan la competitividad exterior de las empresas españolas.
Un nuevo mapa del comercio exterior
En conjunto, el Ejecutivo apuesta por combinar medidas de apoyo financiero con una estrategia de apertura comercial para reducir la dependencia de mercados concretos y reforzar la posición internacional de las empresas españolas.
En un entorno global marcado por tensiones comerciales y cambios regulatorios, la capacidad de adaptación y diversificación se perfila como un factor clave para sostener el crecimiento del sector exterior en los próximos años.