El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha subrayado que la reciente apertura de mercados internacionales representa una oportunidad estratégica para el sector vitivinícola español. Durante un encuentro con la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (CECRV), que agrupa a 58 denominaciones de origen protegida, el ministro señaló que los acuerdos comerciales de la Unión Europea con Mercosur, India e Indonesia “abren nuevas posibilidades para los vinos españoles”, siempre que exista una estrategia conjunta y sostenida en el tiempo, y apuesta por una mayor promoción internacional del vino español.
Planas insistió en la importancia de coordinar esfuerzos entre administraciones, interprofesionales y consejos reguladores para reforzar la imagen del vino español en el exterior. En este sentido, defendió la necesidad de impulsar campañas de promoción plurianuales bajo la marca Spain Food Nation, que permitan aumentar la visibilidad de los productos y acompañar a las bodegas en su adaptación a los requisitos de cada mercado.
Desde 2020, el ministerio y el ICEX mantienen convenios de colaboración para este fin. El acuerdo actualmente en vigor, dotado con más de 8,4 millones de euros, se extenderá hasta septiembre, mientras se tramita un nuevo convenio para el periodo 2026-2027.
El ministro recordó que España exporta vino por valor de 3.000 millones de euros, aunque existe margen para crecer “de forma muy significativa”, como ya ha ocurrido en otros sectores agroalimentarios.
Gastronomía y vino, un binomio estratégico
Durante la reunión también se abordó el Plan Internacional de la Gastronomía Española, que se presentará el próximo 9 de febrero y que busca reforzar la proyección global de la cocina española, poniendo en valor la conexión entre gastronomía, vino y turismo.
Planas destacó el papel del vino como elemento cultural y como vehículo para transmitir territorio, tradición e innovación.
Nuevas herramientas europeas para el sector
El ministro avanzó que la Comisión Europea aprobará este mes el nuevo paquete del vino, que entrará en vigor en primavera. La normativa incorporará medidas para apoyar a viticultores y bodegas, como mayor flexibilidad en las autorizaciones de plantación, instrumentos de regulación de la oferta y el reconocimiento oficial de vinos con menor graduación alcohólica o desalcoholizados.
Asimismo, animó al sector a aprovechar los programas europeos de promoción y las ayudas de la Intervención Sectorial Vitivinícola (ISV), que dispone de casi 56 millones de euros para acciones en terceros países.