El ministro de Economía y Finanzas de Uruguay, Gabriel Oddone, se mostró “esperanzado” ante la futura ratificación del Acuerdo UE–Mercosur, que prevé la eliminación de más del 90% de los aranceles bilaterales y la reducción de barreras comerciales. Según destacó, este pacto permitirá diversificar mercados, consolidar inversiones y reforzar la posición de Uruguay como socio confiable en la región, en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y disrupciones en las cadenas de suministro.
Oddone participó en un encuentro empresarial celebrado en Madrid, organizado por la Cámara de Comercio de España, la CEOE y la Secretaría de Estado de Comercio a través de ICEX España Exportación e Inversiones. Allí subrayó que Uruguay ofrece estabilidad política, seguridad jurídica y un firme compromiso con la protección social, atributos que dijo convierten al país en un destino atractivo para la inversión extranjera y en un aliado estratégico para España y la Unión Europea.
El ministro recordó que Uruguay lleva dos décadas sin crisis sistémicas, mantiene estabilidad fiscal y cuenta con una amplia cobertura de protección social. Además, detalló la visión del gobierno sobre sectores estratégicos como el energético, hidráulico y logístico-portuario, junto con objetivos a largo plazo centrados en la estabilidad macroeconómica, los incentivos a la inversión y la seguridad.
Por su parte, la secretaria de Estado de Comercio, Amparo López Senovilla, destacó la experiencia de las empresas españolas en Uruguay, donde España es ya el primer inversor con más de 7.600 millones de dólares acumulados. Señaló que el Acuerdo UE–Mercosur abrirá nuevas oportunidades que intensificarán los vínculos económicos y comerciales entre ambos mercados.
El presidente de la Cámara de España, José Luis Bonet, coincidió en resaltar el efecto dinamizador que tendrá el acuerdo en los intercambios bilaterales. Subrayó además el compromiso económico y social de las empresas españolas afincadas en Uruguay, que encuentran un entorno favorable para los negocios gracias a la estabilidad presupuestaria, la seguridad jurídica y sistemas de incentivos como las zonas francas, auténticas plataformas de acceso al mercado regional.