El futuro de Petrobras sigue siendo pieza clave del devenir de la economía brasileña durante los próximos meses.
Después de un 2015 lleno de cambios en su dirección, Petrobras pretende vender activos como campos de petróleo y unidades producivas en ?liales, con una novedad: quiere que los futuros socios acepten realizar no solo sus propias inversiones, sino hacerse cargo de la parte de inversiones de Petrobras, y recibir esos recursos después, de la propia empresa estatal.
Sería una forma de garantizar la ejecución de los proyectos sin interrupción, amenazados ahora por la mala situación de caja de Petrobras. Esta es la principal alternativa a un nuevo recorte en las inversiones para 2016, tras los recortes ya acontecidos en 2015. Si Petrobras no consigue nuevos socios que puedan continuar con las inversiones en determinados proyectos, tendrá que abandonarlos, y además no podrá acometer el Plan de Acción deseado para 2016-2020. La compañía informa que “la cartera de desinversiones es dinámica y la concretización de las oportunidades dependen de las condiciones de negociación y del mercado”. Desde hace once meses, la empresa pública Petrobras está presidida por Aldemir Bendine, que venía de ser presidente y miembro del Consejo de Administración de Banco do Brasil. Su actual director ?nanciero es Ivan de Souza Monteiro.