| Responsable de exportación de Libelium, Empresa ganadora del Gran Premio ATLAS a la Exportación de DHL. |
“Ponemos el foco en desarrollar la mejor tecnología hardware posible y abundante documentación acerca de la misma”
¿Qué hace una pequeña empresa española vendiendo tecnología a más de 80 países? ¿Tecnología? ¿No nos quedaba grande ese sector?
En Libelium diseñamos y fabricamos tecnología de hardware para la implementación de redes sensoriales inalámbricas enfocadas principalmente a la creación de Ciudades Inteligentes. Nuestra empresa nace en 2006 al ver el gran potencial que tenía el sector en el que nos movemos.
Hemos apostado por el desarrollo de una plataforma horizontal llamada Waspmote. Es un pequeño dispositivo electrónico que integra gran variedad de sensores que posibilitan la captación de información del entorno y enviarla a Internet. Podemos así desplegar redes de sensores inalámbricos: miles de pequeños nodos que conectan el mundo real con la nube (“the Cloud”).
¿Y grande este sector? Nos movemos de modo muy natural en el ámbito tecnológico y crear esta empresa fue casi una cuestión de rebeldía. Los socios fundadores, Alicia Asín y David Gascón, no se resignaron a irse fuera a trabajar y estamos demostrando que desde Zaragoza se podía tener éxito en un sector como el nuestro. Estamos demostrando día a día de que en las peores circunstancias se puede salir adelante. En España hay muy buenas empresas tecnológicas y vamos a más.
¿Qué opina de las ayudas y apoyos institucionales a los emprendedores de este sector?
El modelo de financiación inicial de Libelium se basó en el Bootstrapping: la empresa nació con los medios que los socios fundadores tenían a su alcance y comenzaron sin recursos y sin apoyo de financiación externa, business angels, créditos, etc. Desde el primer año se las ingeniaron para estar en beneficios, al principio no cobrando los socios y desde siempre controlando mucho los costes.
Sí nos hemos movido para ir obteniendo ayudas, pero hemos luchado para que no fueran parte fundamental de nuestra financiación. No nos podemos permitir vivir sin vender y desde el minuto cero hemos sido conscientes de que las empresas están para tener un producto y ponerlo en el mercado. Somos una empresa de innovación, pero con la cifra de ventas muy presente.
Las ayudas y apoyos son importantes porque en general dan soporte a que se investigue para sacar nuevos productos al mercado, se creen empresas, se genere empleo y logremos mejorar así la competitividad del país. Pero el punto de mira hay que tenerlo en explotar comercialmente los productos que generemos.
¿Puede la i+D+I ayudar a España a salir de la crisis? ¿Cómo?
Por supuesto que sí. En el mundo globalizado en que vivimos, en el que los márgenes son cada vez más estrechos y la competencia tan tremendamente global, la innovación es el único camino.
Innovación y tecnología son dos conceptos fuertemente unidos. En el caso particular de nuestro sector, las posibilidades de estas redes son increíbles, ya que pueden desplegarse en cualquier lugar (ciudades, bosques, edificios, campos…) y permiten el crear un “Entorno Inteligente” (Smart Environment) que se comunica con Internet en tiempo real. Estamos dando pasos hacia una nueva revolución tecnológica que es el “Internet de las Cosas”, ayudando a transformar ciudades “normales” en Ciudades Inteligentes (Smart Cities), y haciendo que los objetos de algún modo “hablen” y comuniquen su estado en tiempo real. Esto nos permite monitorizar el entorno y actuar en consecuencia, o recabar datos para elaborar modelos predictivos.
La creación de estos nuevos mercados, consecuencia de procesos de innovación e investigación, abre la puerta a la recuperación económica. En Libelium estamos firmemente convencidos de que España es el Silicon Valley europeo en lo que a IoT (Internet of Things) se refiere y el futuro, que es casi presente, es muy ilusionante en este sentido.
Basándose en la experiencia de Libelium, ¿cómo definiría la importancia de la i+D+I para una pyme?
El modelo de negocio de Libelium consiste en proporcionar tecnología a empresas integradoras y consultoras de proyectos, para estas después ofrecer la solución a los clientes finales. Ponemos el foco en desarrollar la mejor tecnología hardware posible y abundante documentación acerca de la misma. De este modo nuestros clientes son capaces de crear aplicaciones sobre nuestro hardware. Apostamos firmemente por la documentación con la que acompañamos a nuestros productos y trabajamos duro en la elaboración de completos tutoriales y guías de producto, así como mantenemos foros de desarrolladores alrededor de varias tecnologías de comunicación inalámbrica. Creemos en el desarrollo open source y damos soporte a la gran comunidad internacional de desarrolladores que usan Waspmote.
La clave es juntar una idea con este potencial tan grande con la apertura al exterior. Nuestra tecnología hace que las “cosas” puedan comunicarse con Internet: las posibilidades hoy por hoy son virtualmente infinitas.
La innovación por tanto no es que sea importante para nosotros, es que es vital, consustancial a nuestro trabajo. Lo que más nos gusta del “Internet de las cosas” es que está todo por hacer. Estamos innovando para liderar esta gran transformación creando ventajas competitivas globales.
¿A qué países y en qué sectores está desarrollando Libelium su negocio?
Después de 5 años en el mercado Waspmote salió al mercado en noviembre de 2009, nos hemos posicionado a nivel mundial, vendiendo la plataforma en más de 80 países en los 5 continentes, de la mano de partners y clientes como Telefónica, IBM, Boeing o ABB. Estamos exportando el 90% de nuestra facturación. A lo largo de estos años ha ido creciendo una comunidad internacional de más de 2.000 desarrolladores.
Para afianzar esa presencia exterior creamos el año pasado la filial americana Libelium Inc. Creemos que, dado el carácter internacional de nuestro negocio, es fundamental poner un pie allí, y por eso abrimos en 2013 en USA.
El Gran Premio Atlas a la Exportación de DHL Express, dos veces premio CEAJE al joven empresario, el MIT Technology Review ‘one of the ten most important innovators under 35 in Spain” para David Gascón’… ¿qué significan todos estos reconocimientos para Libelium?
Desde nuestra fundación hemos sido reconocidos como empresa innovadora por diferentes instituciones dentro y fuera de España.
Entre los últimos premios recibidos están el Gran Premio a la Exportación DHL Atlas, otorgado por DHL Express, el Premio Nacional Joven Empresario, otorgado por la Confederación Nacional de Jóvenes Empresarios (CEAJE), o el premio Consolida Award, otorgado por la Asociación de Jóvenes Empresarios de Aragón (AJE) y Bantierra. Este año además fuimos reconocidos por Garnet Inc. como uno de sus cinco “Cool Vendors in Embedded Software and Systems”.
Estas distinciones a escala internacional nos animan a seguir trabajando y son un reconocimiento a nuestro trabajo que agradecemos mucho. Nos están recordando que valemos y que podemos lograr éxitos. En España hay mucho futuro.
¿Cuáles son los retos para el futuro que se plantea Libelium?
Queremos desempeñar un papel importante en la revolución tecnológica que se nos viene encima en los próximos 10 años. Y estamos convencidos de que lo vamos a lograr.
El Internet de las cosas va a afectar de modo transversal a todos los mercados, ya que tiene aplicaciones en ciudades, logística, seguridad, agricultura, salud, domótica, energía… Cualquier proceso va a poder medirse con sensores y podremos optimizarlo. Lo más importante y novedoso será enviar estos datos a la nube. Las oportunidades son infinitas y harán falta gran cantidad de empresas y emprendedores dedicados a crear sensores, instalarlos, a crear aplicaciones que exploten estos datos… Para imaginarlo es útil pensar en lo que supuso a nivel mundial el acceso a ordenadores personales. El cambio es inevitable y muy ilusionante.
Por último, ¿algún consejo para aquellas pymes que se estén planteando dar el salto?
Es importante que consideren la internacionalización desde el principio y tengan carácter global. Que se enfoquen en generar contenido en inglés, que preparen los productos con certificaciones para los mercados europeo y americano, que trabajen con un presupuesto integrado y no diferencien en presupuesto comercial “nacional” y “exportación”… El proceso de internacionalización comienza el día que se crea la empresa. Si ofrecemos un producto o servicio competitivo, hay que expandirse tan pronto como se pueda: captar nuevos clientes y abrir mercados fuera, conseguir nuevas vías de ingreso… No hay debate sobre si la internacionalización es opcional. Es una obligación.