Así se desprende del informe Perspectivas Empresariales en España y Europa 2015, que ha elaborado la Cámara de Comercio de España, y que se realiza a partir de una macro-encuesta que recoge la opinión de más de 60.000 empresas europeas, de las cuales 3.459 son españolas. Según los datos de la encuesta, las empresas españolas esperan que la actividad continúe recuperándose en 2015. En este crecimiento seguirán teniendo un peso decisivo las exportaciones, aunque el consumo interno podría incrementar su aportación al PIB, teniendo en cuenta el comportamiento favorable que se espera de las ventas interiores.
Esta mayor actividad, tanto interna como externa, podría tener, según afirman las empresas encuestadas, un efecto positivo en el mercado de trabajo a lo largo de 2015. En cuanto a los resultados europeos, las empresas son mayoritariamente optimistas en lo que se refiere al próximo año. Prevén, sobre todo, una mejora de las ventas en sus respectivos países y un avance de las exportaciones, respecto a los resultados de 2014. Como en el caso español, en 2015, las empresas europeas esperan un comportamiento de la inversión ligeramente mejor que el registrado un año antes. La mayoría de empresas europeas prevén que la evolución de las exportaciones sea positiva en 2015.
Además, estas expectativas son mejores que los resultados registrados en 2014, año en el que las exportaciones ya tuvieron un comportamiento destacado. España es el segundo país más optimista sobre la evolución de sus ventas en el exterior, por detrás de Portugal y muy por encima de la media europea. Las empresas de Hungría y Austria son las que peores resultados esperan.