Este contrato supone la entrada en el emirato catarí de la empresa española, con lo que completa su presencia en la zona tras las adjudicaciones logradas en Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos. El consorcio formado por FCC Aqualia (a través de su filial Aqualia MACE) y la empresa coreana Hyundai ha sido el adjudicatario de un proyecto consistente en el diseño, construcción, operación y mantenimiento de las instalaciones de tratamiento de agua residual, estaciones de bombeo de agua residual, estación de bombeo de transferencia y colectores asociados de la ciudad de Al Dhakhira en Qatar. Este núcleo de población está situado en la costa este qatarí, a unos 60 kilómetros de Doha, la capital. La nueva depuradora tratará un caudal medio de 56.200 m3 diarios y dará servicio a una población superior de 200.000 habitantes.
El proyecto ha sido encargado por la organización Ashghal (Public Works Authority), perteneciente al Gobierno del Estado de Qatar y que tiene las competencias en materia de saneamiento y tratamiento del agua residual. El nuevo sistema de saneamiento de la ciudad catarí fue adjudicado en un concurso en el que participaron, además del consorcio hispano-coreano, nueve de las principales compañías del sector de todo el mundo, entre las que figuraban las españolas Cadagua, Acciona, Ferrovial y las multinacionales Daewoo, Samsung o Marubeni. El nuevo contrato es el tercero que FCC Aqualia desarrolla en la zona, tras los de Abu Dhabi para la gestión del saneamiento de la ciudad de Al-Ain, y el de Riad (capital saudí), para la mejora de la eficiencia de la red de distribución. Con él, la filial de agua del Grupo consolida su presencia en Oriente Medio y se convierte en la empresa española especializada en la gestión del ciclo integral del agua con mayor presencia en ese territorio.
El consorcio adjudicatario desplegará la más moderna tecnología en saneamiento y depuración de aguas residuales con más de 35 kilómetros de tuberías, caudales punta (de máximo tratamiento de las aguas residuales) de 168.000 metros cúbicos (el equivalente a 66 piscinas olímpicas) y un depósito de aguas residuales de 84.000 metros cúbicos.