En 2012 España fue el mayor inversor directo en Chile por volumen acumulado, superando a Estados Unidos.
Según datos del Banco Central de Chile, las inversiones españolas alcanzaron los 32.000 millones de dólares el año pasado. Por sectores, los que mayor inversión recibieron fueron programación y consultoría (81,1%) y servicios financieros (15,3%). Brasil es el país latinoamericano en el que más invierte España, 65.000 millones de dólares, pero si consideramos el tamaño de Chile (poco más de 16 millones de habitantes frente a los casi 200 millones de personas que pueblan Brasil) la proporción de inversión es digna de mención. En Chile, de las 7.000 empresas extranjeras que tienen negocios actualmente, 1.500 son españolas, con el 15% de la mano de obra contratada.
Las compañías podrán beneficiarse de los Tratados de LIbre Comercio que ha suscrito el país y que suponen el 87% del PIB mundial, así como de las ventajas que conlleva la integración de Chile en la Alianza del Pacífico, como plataforma para comerciar con los países asiáticos, especialmente con China. En 1999 llegron al país compañías como BBVA, Santander y Endesa. Ahora mismo existen en Chile también empresas de menor tamaño, incluso pymes, que han cruzado el charco ante la crisis de la economía española. También están Banco de Sabadell o Banco Popular; las principales constructoras españolas, como ACS, Acciona o Sacyr, lo mismo que Repsol, Zara, El Corte Inglés, Telepizza, Telefónica o la Editorial Planeta.