Joan Tristany - Moneda Única
Director general de amec.

“Lo importante en amec son las empresas, ellas son las protagonistas”

¿Cómo ayuda amec a mejorar la competitividad de las empresas?

Facilitando sus procesos de innovación e internacionalización, desde el inicio, pasando por la consolidación y sistematización, hasta la implantación.

Nuestro objetivo es que las empresas compitan en un mercado global, donde se perfila un nuevo entorno con nuevas oportunidades, tanto en mercados como en sectores de aplicación. Intentamos identificar esas oportunidades, priorizarlas y actuar, poniendo a disposición de las empresas las máximas herramientas posibles (información, acciones de promoción, formación, representación, etc…) para que puedan aprovecharlas al máximo y en definitiva, vender más.

Todo ello, facilitando la sistematización de sus procesos de innovación y poniendo a disposición de las empresas plataformas y foros de intercambio de experiencias que les permita compartir conocimiento y sumar esfuerzos.

Pero en definitiva, lo importante en amec son las empresas, ellas son las protagonistas. Trabajamos para reunir en el colectivo de amec a las mejores empresas internacionalizadas e innovadoras.

De los 11 sectores que agrupa amec, cuáles han sido los que han sabido capear mejor la crisis empresarial?

Sí que es cierto que hay sectores que se han visto más afectados que otros por la crisis, principalmente aquellos que tenían una mayor presencia en el mercado interior y dependían más de la inversión pública o que estaban más cercanos a la construcción.

No obstante, nuestras empresas son de las que ya habían hecho los deberes, es decir, son empresas internacionalizadas e innovadoras, que han seguido vendiendo al exterior, incluso más que antes, por lo que más allá de sectores más o menos afectados, las empresas de amec en general, han estado mejor posicionadas por lo que no se han visto tan afectadas.

Las empresas que han tenido mayores dificultades son las que llegaron al momento de crisis con algún tipo de deficiencias, ya fueran organizativas, productivas, de estructura comercial, financieras, etc.

En su informe de coyuntura 2012 se indica que, junto a la financiación, los principales problemas con los que se encuentra una empresa exportadora son la dificultad para establecer contactos con potenciales clientes y los trámites y burocracia para la exportación. ¿Cómo cree que habría que trabajar desde la Administración para ayudar a superar estos obstáculos? ¿Cree que ya se está haciendo un buen trabajo desde las instituciones?

Algunos obstáculos dependen de nuestras Administraciones y otros no. Aquellos que sí dependen, estas deben trabajar para eliminarlos. Aquellos que no dependen de ellas, hay que seguir trabajando, en los Foros internacionales correspondientes, para garantizar el libre comercio.

Además, hay que partir de un buen diagnóstico, escuchar a las empresas y al resto de organizaciones empresariales.

Respecto a la Financiación, aunque las empresas exportadoras no tienen dificultades de financiación en ventas, siguen teniendo su base aquí, por lo que siguen existiendo dificultades, no generalizadas, para financiar operaciones y circulante, y se tiene que trabajar para garantizarla.

¿Con qué apoyos cuenta amec para financiar todas las actividades que realiza al cabo del año?

Fundamentalmente y casi exclusivamente con la financiación de las empresas. La apuesta presupuestaria para el apoyo de iniciativas privadas de apoyo a la internacionalización está, incomprensiblemente, en fase de desaparición.

Pese a que amec tiene casi 45 años como asociación,  ¿cuál ha sido la clave para defender los intereses de sus asociados en una coyuntura empresarial tan complicada como la recientemente vivida?

Creo que la clave ha sido y seguirá siendo nuestra manera de trabajar, no tanto el qué hacemos, si no el cómo lo hacemos: estando cerca de las empresas, escuchando sus necesidades, adaptándonos al entorno, buscando las nuevas oportunidades que el nuevo entorno ofrece, priorizarlas y actuar para ponerlas a disposición de las empresas, trabajar a corto pero con visión estratégica a medio/largo, conseguir una buena participación de las empresas en las actividades, crear foros de intercambio de experiencias, participar en aquellos foros europeos para defender los intereses de nuestras empresas, etc…

En 2012, 56.102 empresas exportadoras interrumpieron su actividad, frente a las más de 61.000 que la iniciaron o reiniciaron. ¿Qué haría falta para que estas cifras mejorasen?  

La Iniciación a la exportación debe de ser sólida, con una buena base y con los mínimos riesgos. Paralelamente se tiene que llevar a cabo una actuación público-privada para asegurar la consolidación, que las empresas nuevas exportadoras se consoliden y pasen a ser exportadoras regulares y, finalmente, se debe garantizar instrumentos de financiación que minoren esta barrera financiera para los nuevos exportadores.

¿Qué opinión le merece la celebración de IMPULS EXTERIOR-Barcelona?

Se trata de una iniciativa privada muy interesante, con la participación de muchos agentes y una visión muy práctica de la Internacionalización. Sus múltiples opciones de participación (Seminarios, Jornadas, Exposición, Entrevistas con Agentes, Entrevistas con mercados… etc.) son de interés, tanto para las empresas que no exportan, que lo vean posible, como para las que se están iniciando, para reducir riesgos, las ya consolidadas, o las implantadas en mercados exteriores. En definitiva, es sin duda es un excelente foro para las empresas, en cualquier fase de expansión.

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