Coface observa una mejora para las economías de Japón, Islandia e Irlanda, mientras que continúan los riesgos en Sudáfrica y Túnez - Moneda Única
Economía

Coface observa una mejora para las economías de Japón, Islandia e Irlanda, mientras que continúan los riesgos en Sudáfrica y Túnez

La empresa de seguro de crédito, en su última evaluación de riesgo país, destaca positivamente algunas economías avanzadas. El crecimiento en Japón, gracias al impulso de los mensajes políticos del primer ministro Abe, en Irlanda, que va saliendo de su crisis financiera y la gran actividad de Islandia contrastan con las economías de Sudáfrica y Túnez, cuyos problemas financieros y las presiones políticas y sociales están aumentando su riesgo.

La vigilancia negativa se ha eliminado de la evaluación A1 de Japón. Esto es debido a los estímulos monetarios y presupuestarios anunciados, que han tenido un impacto tangible en el consumo de los hogares. Además, la depreciación del yen desde finales de 2012 también ha ayudado a impulsar las exportaciones japonesas, que deberían seguir creciendo por encima del 3% en 2013. El clima económico japonés está mejorando, al menos a corto plazo (se espera que el PIB crezca un 1,4% en 2013) y, como resultado, el número de impagos de las empresas se mantiene estable.

Por otro lado, mientras que algunas economías están luchando por escapar de la recesión de Europa Occidental, otros están teniendo éxito. El crecimiento en Islandia es fuerte (3,8% en el primer trimestre de 2013, y una previsión del 2,3% para 2013), con una reducción de la inflación y una estabilización del desempleo. La evaluación del país se ha situado en A3.

Quien está saliendo de su grave crisis económica de forma lenta pero segura es Irlanda. El crecimiento fue positivo en 2012 y se mantendrá así en 2013 (0,9% para los dos años). El país cuenta con un cómodo superávit en cuenta corriente, y la demanda interna se está levantando poco a poco. Los paquetes de reformas y austeridad bajo la supervisión de la «Troika» han progresado sin problemas y deben ser completados con éxito a finales de 2013. La confianza de los inversores ha mejorado y el país puede volver a emitir bonos en el mercado internacional. En este contexto, la evaluación A4 de Irlanda se ha situado bajo vigilancia positiva.

Sin embargo, otros países como Sudáfrica se posicionan dentro de la franja de riesgo. Degradada a A4, el crecimiento se ha ido debilitando progresivamente y estará por debajo del 3% en 2013. La altísima deuda de los hogares, la inflación y el desempleo están frenando el consumo. Además, las empresas están perdiendo competitividad y sufriendo la repercusión de la recesión en la eurozona, uno de sus mayores socios comerciales. Las tensiones sociales siguen siendo altas en el contexto de las frustradas expectativas de la población, y no se puede descartar que se produzcan más huelgas.

Túnez, degradada a B, está experimentando un aumento de las tensiones políticas y sociales, lo que retrasa la elaboración de la Constitución y la celebración de elecciones legislativas y presidenciales. Las cuentas externas y el nivel de reservas de divisas, con la disminución de los ingresos turísticos están muy justas. La aplicación del último programa del FMI será, por tanto, un importante desafío para el gobierno.

Entre las economías emergentes en Europa Central destaca la degradación a A4 de la República Checa y Eslovenia, mientras que Polonia no está en recesión y su desaceleración es cíclica. Se le ha retirado la vigilancia negativa sobre su evaluación A3.

En América Latina, por su parte, llama la atención Ecuador. Coface ha mejorado su evaluación a B. El crecimiento aquí es fuerte y estable y la deuda pública se ha reducido mucho y en la actualidad supone un 22% del PIB. La situación política se ha estabilizado y el gobierno parece ser más favorable para los inversores extranjeros.

Por último, en las economías emergentes de Asia hay que señalar a Filipinas, por primera vez por encima de la evaluación B,  se ha situado en A4 gracias a su excelente evolución económica: con un crecimiento del 7,8% en el primer trimestre de 2013 (previsión del 6,5% para el 2013), un consumo sostenido, un sólido superávit corriente impulsado por las dinámicas y estables remesas de los expatriados, una inflación bajo control y una mejora continua de las finanzas públicas.

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