La troika llegará hoy a Lisboa para completar su séptimo examen al país desde que su rescate en mayo de 2011, cuando concedieron la ayuda de 78.000 millones de euros que han ido entregando a plazos.
La situación portuguesa se ha complicado bastante desde que el Tribunal Constitucional luso invalidó varias medidas de austeridad, como la supresión de una paga extra a los funcionarios.
A la espera del visto bueno internacional, el siguiente tramo del rescate, de 2.000 millones de euros, permanece bloqueado. Del resultado de esta evaluación depende también que se materialice el apoyo dado el viernes por los ministros europeos de Economía y Finanzas (Ecofín) para retrasar siete años los vencimientos del rescate luso.