Tras reunirse con los miembros de su Gobierno, el presidente chipriota, Nicos Anastasiades, ha apuntado que este plan de reactivación económica será sometido al parlamento en los próximos 15 días y que esta es una de las doce medidas que se presentarán para impulsar el crecimiento del país.
El impacto del rescate en la confianza de los inversores y depositantes supondrá un duro golpe para el sobredimensionado sector financiero chipriota, que multiplicaba por ocho el PIB, por lo que el Gobierno busca atraer inversiones internacionales mediante ventajas fiscales y financieras, así como con el levantamiento de la prohibición que impide operar a los casinos en Chipre.