Tan solo dos días más tarde de la aprobación de las condiciones financieras impuestas a Chipre por su rescate, los ministros de Finanzas de la eurozona dan marcha atrás (parcial) en la controvertida decisión de que todos los depósitos bancarios, independientemente de su cuantía, paguen una parte del rescate chipriota.
Los ministros de la eurozona recomiendan ahora al Ejecutivo chipriota que garantice totalmente los depósitos por debajo de los 100.000 euros, límite que protegen todos los fondos de garantía europeos. Pero será Nicosia quien tome la decisión final. Eso sí, en todo caso el Gobierno del país “introducirá mayor progresividad” en el gravamen a los depositantes, destinado a recaudar 5.800 millones de euros para completar el salvavidas europeo de 10.000 millones.
Esta en manos del Ejecutivo chipriota el imponer o no una quita a todos los depósitos, los superiores y también los de menos de 100.000 euros. España defendió que no haya gravamen por debajo de esa cifra. Pero de momento lo único seguro es que finalmente la tasa será menos dura para los pequeños ahorradores, con el objetivo de facilitar la aprobación del rescate en el Parlamento chipriota.