Los ministros de la Eurozona han ratificado el acuerdo alcanzado en el último momento por el presidente de Chipre, Nicos Anastasiades, y la troika la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El acuerdo salvará de la liquidación a el Banco de Chipre, el primer banco del país, sin embargo, el segundo banco, el Laiki, sí desaparecerá y sus accionistas, bonistas y depositantes -con fondos superiores a 100.000 euros- tendrán que asumir pérdidas, aunque se desconoce en qué proporción lo harán. Los que se salvan de la quita son los pequeños ahorradores. Además, se restringirán los movimientos de capitales en la isla para evitar la salida de fondos.
«La quita para el Banco de Chipre tendrá que fijarse en las próximas semanas por parte de las autoridades chipriotas y de la troika», ha declarado el presidente del Eurogrupo, Jerom Dijsselbloem, quien ha reconocido que “en esta ocasión hemos llegado a una mejor solución que la semana pasada», cuando dieron luz verde a un acuerdo que incluía un gravámen sobre todos los depósitos bancarios -incluídos los más pequeños, protegidos por la normativa comunitaria-, algo que ha calificado de «desafortunado».