Tras casi un año de competición entre Madrid y Barcelona por albergar en sus ciudades el mayor complejo dedicado al ocio de Europa. El grupo Las Vegas Sands, propiedad del empresario norteamericano Sheldon Adelson, informó el 8 de septiembre de la elección de Madrid para construir su proyecto de ocio y juego, una decisión que ratificó el pasado 13 de diciembre y que este fin de semana confirmó el lugar definitivo.
Con un coste calculado de 17.000 millones de euros (unos 22.800 millones de dólares), será «la mayor inversión privada de la historia de Europa»
La primera fase supondrá unos 6.000 millones de euros de desembolso y se calcula que estará acabada en 2017 y el proyecto completo está previsto que se inaugure en 2022.
La voluntad de los inversores y del Ejecutivo madrileño es poner la primera piedra del proyecto a finales de este mismo año y que la primera de las tres fases en las que se desarrollará esté concluida en 2017.
El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, afirmó que en la reunión mantenida el pasado viernes con los representantes de Las Vegas Sands el grupo aseguró que cubrirá el 35 % de la inversión con recursos propios y garantizó al Gobierno madrileño que contará con financiación para concluir todo el proyecto.
El grupo Las Vegas Sands pretende atraer a unos 11 millones de turistas en 15 años que gastarían unos 15.500 millones de euros.
El proyecto tendría doce complejos vacacionales, con 3.000 habitaciones hoteleras cada una, y sus clientes principales serán los provenientes de los países de Europa -tanto occidental como oriental- y de los países de la extinta Unión Soviética.