Esta medida, ya fue anunciada por el Gobierno el pasado 20 de julio, cuando se indicó que dividiría Renfe en cuatro nuevas sociedades y extinguiría el actual operador ferroviario de vía estrecha FEVE, de forma que la prestación de sus servicios y sus activos se integraban en Renfe y Adif, respectivamente.
Se trata de una medida que estaba incluida en el Real Decreto Ley de liberalización ferroviaria. En la actualidad, las tres empresas públicas ferroviarias (Renfe, FEVE y Adif) suman pérdidas de 447 millones de euros y una deuda de 20.730 millones de euros. De hecho, FEVE ha repartido su deuda de 600 millones de euros a partes iguales entre Renfe y Adif.