La creación del supervisor único es el primer paso de la unión bancaria y la condición impuesta por Alemania para la recapitalización directa.
Para facilitar la participación de los países de fuera de la eurozona en el nuevo supervisor único, Bruselas ha propuesto crear un comité de supervisión al lado del consejo de gobierno del BCE, donde sólo están representados los países de la eurozona. En este comité de supervisión, los países de fuera de la eurozona tendrán los mismos derechos que el resto.
Los ministros de Economía de la eurozona discutirán también sobre la tasa a las transacciones financieras internacionales, la nueva norma que da más poder a la Comisión para vigilar los presupuestos nacionales y las reglas para reforzar los requisitos de capital de los bancos.