El consejo de administración de la entidad francobelga ha determinado la necesidad de llevar a cabo una ampliación de capital por importe de 5.500 millones de euros que será suscrita «íntegramente» por ambos Estados.
Bélgica aportará 2.915 millones de euros, equivalentes al 53% de esta cantidad, mientras Francia asumirá el 47% restante, un total de 2.585 millones.
En el marco de este nuevo acuerdo, los gobiernos de Francia, Bélgica y Luxemburgo han decidido modificar las garantías pactadas en 2011, que serán rebajadas de 90.000 a 85.000 millones de euros.
Asimismo, Bélgica asumirá a partir de este acuerdo una responsabilidad del 51,41% de estos avales, frente al 60,6% anterior, mientras Francia asumirá el 45,59%, frente al 36,5% previo, y Luxemburgo continuará aportando el 3% de las garantías.
Los Gobiernos de Francia, Bélgica y Luxemburgo ya inyectaron 6.400 millones de euros en Dexia durante la crisis financiera de 2008, cuando se puso en marcha un amplio proceso de reestructuración de la entidad. En diciembre de 2011, estos tres países acordaron el segundo plan de ayuda a Dexia, que preveía aportaciones máximas de 45.000 millones de euros para cubrir las necesidades de financiación del grupo, mientras que Francia y Bélgica otorgaron nuevas garantías por un valor máximo de 54.000 millones.