La segunda jornada de la cumbre europea que tendrá lugar hoy, continuará versando sobre el sobre el proyecto de crear una unión bancaria en el viejo continente tras el retraso acordado anoche por los Veintisiete por las presiones ejercidas por Alemania.
Este proyecto cuyos detalles y plazos se concrtarán en 2013, según el acuerdo establecido ayer, llegará tarde sobre todo para el caso español, ya que España solicitó un préstamo para la banca de hasta 100.000 millones de euros el pasado mes de junio, del que probablemente sólo utilizará 60.000 millones, pero le computará como deuda pública, con lo que tendrá impacto en las cuentas del Estado en tanto en cuanto la deuda se tiene que ir refinanciando.
El Gobierno español, de hecho,ya había computado como deuda 40.000 millones de euros del rescate bancario, lo que traducirá en cuatro puntos porcentuales más de deuda para el año 2013,según se recoge en los Presupuestos Generales del Estado.
La idea originaria que se aprobó en la cumbre de junio, era que la unión bancaria se pondría en marcha el próximo mes de enero y, además, tendría efecto retroactivo en el sentido de que el Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera (MEDE) «rescataría» a los bancos con problemas directamente y sin pasar por los Estados, pero no se ha logrado el acuerdo político suficiente en Europa ni siquiera para cumplir lo pactado.
Mientras, por parte española, el presidente Mariano Rajoy encarará hoy la segunda sesión de la cumbre con la vista puesta en que las conclusiones de la reunión incluyan de manera explícita plazos concretos para la puesta en marcha de la unión bancaria, aunque sea en 2014, con la esperanza de que se pudiera llegar a tiempo para que la recapitalización de la banca española no computara como deuda en 2013 ya que la de 2012 ha sido ya convenientemente «anotada» en los Prespuestos Generales del Estado para el próximo año.