Liberbank, Ibercaja y Caja3 debían cubrir por sus propios medios las necesidades de capital en un escenario muy adverso de hasta 2.108 millones de euros identificadas por la consultora independiente Oliver Wyman. La prueba de resistencia encargada por el Gobierno dio unas necesidades de capital superiores (2.203 millones de euros) si se sumaban las que registran cada una de las tres entidades por separado: Liberbank (1.198 millones), Ibercaja (226 millones) y Cajatres (779 millones).
Liberbank había aplazado a octubre la junta general de accionistas para la aprobación del proyecto de fusión con las dos entidades. Según los planes que Liberbank comunicó a finales de agosto, la nueva sociedad fruto de la fusión, con la denominación provisional de ‘Libercaja’, contaría con un patrimonio de 2.120 millones de euros tras recibir los negocios bancarios de las tres entidades.
Concretamente, el accionariado de Libercaja debía quedar formado por Ibercaja (46,5%), Liberbank (45,5%) y Grupo Caja3 (8%). La entidad resultante de la fusión contaría con un volumen de negocio de 181.000 millones de euros y un volumen de activos de 117.000 millones de euros.